AFTEROFFICE
culturas

De las letras, al pincel

La Galería Urbana exhibe por primera vez en México obra plástica de Günter Grass, Rafael Alberti y Carlos Saura, una curaduría que revela el tránsito entre territorios del arte.
Rosario Reyes
15 mayo 2016 22:18 Última actualización 16 mayo 2016 5:0
En Galería Urbana se exhiben dos litografías del autor de El tambor de hojalata

Otro invitado a esta colectiva, que también muestra su lado B como artista es el cineasta español Carlos Saura. (Cortesía)

El Premio Nobel de Literatura Günter Grass tenía un don poco conocido y jamás expuesto en México. El escritor alemán, al igual que el poeta español Rafael Alberti, tuvo como primera vocación las artes plásticas, comparte el curador Miguel Ángel Muñoz.

Alberti primero fue pintor y después se dedicó a las letras. Ese fue su gran trauma, que todo el mundo al final lo consideró el gran poeta de la Generación del 27 y su pintura quedó de lado”, señala.

Lo mismo le pasó a Grass, advierte. “Su pintura quedó un poco relegada”.

La exposición Horizontes imaginarios. Un encuentro en el tiempo, que abre el miércoles próximo en Galería Urbana, exhibe por primera vez en México obra litográfica de ambos literatos. Una primicia que se debe a la relación personal que los dos artistas sostuvieron con el también crítico.

Muñoz recuerda a Günter Grass como un hombre introvertido con quien hablaba de arte, más que de literatura. Era un admirador del impresionismo alemán, de Picasso y Miró, y cada que volvía a España -afirma- visitaba el Museo del Prado, donde pasaba tiempo frente a la obra de Velázquez.

“Sus obras gráficas tienen mucho que ver con él, por ejemplo, en detalles que plasma, como su pipa, sus lentes, los lápices con los que escribía, los paisajes que le rodeaban”. En Galería Urbana se exhiben dos litografías del autor de El tambor de hojalata, entre ellas, una titulada Mis lentes en el jardín de los cerezos.

Alberti era más distraído, más metido en el mundo de la bohemia”, abunda el curador. “Ya lo conocí muy mayor, pero todavía muy lúcido; me gustaba que me contara de Lorca, de Picasso, de quien decía que siempre quería resolver todo con el color negro, muy característico de la obra de los artistas españoles, desde Velázquez a Goya, y los informalistas europeos; esto era por la guerra, por la dictadura franquista”, comenta.

Otro invitado a esta colectiva, que también muestra su lado B como artista es el cineasta español Carlos Saura.“Sucede, como en el caso de Grass y Alberti, que sus películas son muy conocidas: Goya en Burdeos, Fado, Tango... Él también, curiosamente, primero quería ser pintor”.

Dos piezas de Saura de la serie Pop 2014 ( imagen digital y litografía) se presentan igualmente por primera vez en México.

CONFLUENCIAS CONTEMPORÁNEAS
La curaduría de Muñoz, quien ha publicado un par de libros ilustrados por Antoni Tàpies y Ráfols-Casamada, plantea un diálogo entre las artes plásticas y la literatura.

La muestra presenta asimismo obra de Ráfols-Casamada, uno de los pintores más importantes de la vanguardia europea -también poeta-; de Rafael Canogar, José Hierro y John Berger, escritores; y de figuras de la pástica como Eduardo Chillida, Antoni Tàpies, Wifredo Lam y Joan Miró.

De su relación con los artistas que integran esta muestra, Muñoz comparte que se dio poco a poco. “Fue por Octavio Paz que conocí a Eduardo Chillida y a través de él, conocí a Ráfols-Casamada y Tàpies”, recuerda el curador, quien es originario de Cuernavaca, donde se relacionó con figuras como Vlady, Roger Von Guten, Joy Laville y Rafael Coronel.

También se integran esta exposición seis artistas mexicanos: Ángela Gurría, José Luis Cuevas, Rubén Leyva, Miguel Ángel Alamilla, Vicente Gandía y Alfonso Mena, pintor abstaccionista, a quien Muñoz toma como ejemplo para ilustrar otro aspecto de la curaduría: una relfexión sobre la noción de contemporaneidad.

“Las principales influencias de Mena fueron Hartung, Casamada, y Tàpies, quienes están en la exposición en este diálogo sobre aquello que me gusta plantear como lo contemporáneo, que no se refiere acuestiones de generación, sino de estar en un mismo momento trabajando, creando”, destaca.

La mayoría de las piezas de esta exhibición son propiedad de Muñoz y estarán a la venta a un promedio de 25 mil pesos.

El espacio -propiedad de Pablo y Alberto Ortega desde hace 14 años- expone asimismo obras inéditas que el propio Muñoz creó con artistas como la escultora Ángela Gurría, sobre poemas de su autoría.

Galería Urbana
Calzada de Los Leones 195, Las Águilas
Lunes a viernes, 10:00 a 19:00; sábado, 10:00 a 14:00 horas