AFTEROFFICE
deportes

De la Hoya y Mayweather, posibles compradores de los Clippers

Dos figuras del boxeo mundial están interesadas en formar parte del grupo de accionistas de los Clippers de Los Ángeles, el equipo de la NBA que podría estar a la venta tras los comentarios racistas de su propio dueño, el magnate Donald Sterling.
Notimex
30 abril 2014 12:36 Última actualización 30 abril 2014 12:38
Mayweather es aficionado a los Clippers de Los Ángeles. (Reuters)

Mayweather es aficionado a los Clippers de Los Ángeles. (Reuters)

Apenas ha pasado un día y ya existen posibles compradores de los Clippers, el equipo de la NBA que podría estar a la venta tras el escándalo de racismo por parte de su actual dueño, el magnate Donald Sterling.

Se trata del empresario y ex boxeador Oscar de la Hoya y el púgil Floyd Mayweather, quienes manifestaron su deseo por apropiarse de las acciones del club.

"La liga ha dado a conocer que quiere más minorías involucradas, y como orgulloso mexicoamericano, traeré una perspectiva diferente a la NBA y a los Clippers en particular", afirmó De la Hoya, presidente de la promotora Golden Boy. "No hay lugar para el racismo en cualquier deporte profesional o en la vida cotidiana en general. Espero ser parte de un cambio positivo para la liga; es hora de que tome un papel activo como miembro de un nuevo grupo de propietarios de los Clippers", añadió.

En tanto, el boxeador y campeón mundial Floyd Mayweather aseguró: "Esto no es sólo hablar. Quiero comprar el club".

Además, señaló que es un gran amigo del basquetbolista Kobe Bryant y es un asiduo asistente de los partidos de los Clippers. De esta forma, el atleta mejor pagado de 2012, según la revista Forbes, podría convertirse en uno de los dueños del club.

La NBA expulsó ayer de por vida a Sterling, quien fue acusado de realizar comentarios racistas sobre su propio club: “Me molesta que quieras mostrar que te asocias con gente negra. ¿Tienes que hacerlo?”, dijo Sterling en una conversación telefónica con V. Stiviano, su pareja sentimental.

El magnate ya no podrá asistir a ningún partido o entrenamiento de la NBA, ni mucho menos ser dueño de algún equipo. Actualmente, la NBA lucha por poner a la venta el club de Los Ángeles, sólo falta que las directivas de los otros equipos voten a favor de dicha decisión.