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CULTURAS

De Álvaro Matute, todo merece contarse

Alvaro Matute, generoso siempre, nunca negó sus grandes conocimientos para iluminar a quien se le acercó para pedirle un consejo, una luz de quinqué sobre temas como la vida deportiva mexicana.
Mauricio Mejía
12 septiembre 2017 22:6 Última actualización 13 septiembre 2017 5:0
matute

(Tomada de @FCEMexico )

La historia mexicana tiene sus clubes, el deporte no convivió durante muchos años en alguno de ellos. Ni siquiera en los de cuarta división, en la que militan el rumor, la anécdota y el chisme.

El siglo XX mexicano volteó la cabeza a la hora del recuento de los hechos. La vida deportiva mexicana era esa que pasaba al margen, esa que practicaban los obreros, los campesionos y los jóvenes inquietos de las zonas urbanas, apenas dadas a conocer en la mitad de la centuria, con el Ratón Macías, Joaquín Capilla y los once del Atlante, con Casarín como lumbrera de la cancha.

No fueron lúdicos los grandes historiadores de los últimos dos siglos mexicanos. Alvaro Matute, generoso siempre, se atrevió a dictar conferencias, a escribir artículos (valiosos, como el que publicó en la Revista de la Universidad sobre futbol americano) y a conceder entrevistas sobre un tema tan ajeno e impropio para la alta academia.

No sólo eso: nunca negó sus grandes conocimientos para iluminar a quien se le acercó para pedirle un consejo, una luz de quinqué sobre tan desolado tema. Allí estaba Heródoto para que el caminante entre sombras encontrara el sendero correcto entre tantos posibles o imposibles. Sintió especial atracción por la figura de Álvaro Obregón, cuyo secretario de Educación Pública, José Vasconcelos, fue el primer funcionario en diseñar una verdadera política deportiva de Estado.

Amante del mundo griego, Vasconcelos no pudo olvidarse del legado del pancracio y el pugilato. Del Atlis. Matute dictó una conferencia, que puede visitarse en Youtube.com, en Humanidades de la UNAM.

La labor del historiador no es “acabar” con el tema de estudio. Es la de generar inquietudes en las siguientes generaciones de contadores de la Historia, ese campo que nunca termina.

Matute será citado con afortunada recurrencia cuando el campo científico se digne, por fin, a dar forma a una auténtica enciclopedia deportiva mexicana, en la que habiten el rigor, lo minucioso y lo comprobable. Matute fue un incansable atleta de la historia,que ya lo va recordando.