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David Rudisha, el orgullo de África en los 800 metros

Aunque planea competir en los 400 y 800 metros de los Juegos Olímpicos de Brasil 2016, este martes 25 de agosto defenderá su registro mundial en el Campeonato Mundial de Atletismo de Beijing.
Ma. del Refugio Melchor
23 agosto 2015 21:21 Última actualización 25 agosto 2015 13:42
Cuando terminaba el mes de agosto de 2010 batió en dos ocasiones el récord mundial de los 800 metros. (AP)

Cuando terminaba el mes de agosto de 2010 batió en dos ocasiones el récord mundial de los 800 metros. (AP)

Nació en las montañas de Kenia y desde pequeño corría desenfrenadamente en los campos de agricultura y pastoreo; hoy es el rey de los 800 metros. Hijo de Daniel Rudisha, medallista de plata en los Juegos Olímpicos de México 1968 en el relevo de 4x400 metros, David se empapó en las fuentes del atletismo desde su infancia.

“Cuando mi padre me mostró su medalla olímpica sentí un orgullo íntimo indescriptible. Ese día me di cuenta de que yo también podía correr. Ese día empezaba mi sueño y aún sigue”, declaró al portal Sport Atletismo.

Cuando terminaba el mes de agosto de 2010 batió en dos ocasiones el récord mundial de los 800 metros. Sin embargo, fue durante su aparición en la final de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 cuando impactó al mundo con la marca más rápida de la historia de la disciplina: 1:40.91 minutos.

La fama no lo mareó, sólo tenía 21 años, pero se ganó el mismo apodo que utilizó la compañía de aviación nacional, Kenian Airways: “El orgullo de África”.

Aunque planea competir en los 400 y 800 metros de los Juegos Olímpicos de Brasil 2016, este martes 25 de agosto defenderá su registro mundial en el Campeonato Mundial de Atletismo de Beijing.

Ahora tiene una hija de cinco años, Charlene, que lo inspira a volar en la pista, y también es un símbolo para los masai, tribu de Kenia que lo conocen como Joven Guerrero. Radisha también es defensor de la fauna: “la vida animal es muy importante para mi país, los leones son un símbolo, no hay que matarlos. Es una responsabilidad de todos. Los masai viven en armonía con la naturaleza y hay que aprender de ellos”.