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Danza de película

Al ritmo de dos canciones extraídas del soundtrack de dos cintas, Karem Achach y Nuria Diosdado buscarán regresar a México a la final de nado sincronizado en Río de Janeiro 2016.
Alain Arenas
25 julio 2016 20:55 Última actualización 26 julio 2016 5:0
Las nadadoras mexicanas mencionan que la elección de los dos temas no fue fácil, sino que partió de todo un proceso. (Erick Retana)

Las nadadoras mexicanas mencionan que la elección de los dos temas no fue fácil, sino que partió de todo un proceso. (Erick Retana)

La tranquilidad de su rutina técnica y la agresividad de su rutina libre serán los argumentos con los que Karem Achach y Nuria Diosdado, la pareja de nado sincronizado nacional, buscará en Río 2016 regresar a México a su primera final olímpica desde Seúl 1988. Las canciones que eligieron fueron extraídas del soundtrack de dos películas.

“En la rutina técnica tomamos varias partes de la música del largometraje El exótico Hotel Marigold. Nos gustó porque tiene sonidos hindúes, es un tema tranquilo que nos permite mostrar un lado estético. Esa será nuestra apertura en los Juegos”, cuenta Achach, quien debutará en justas veraniegas.

La libre, la cual utilizarán al cierre de su participación, también está conformada por fragmentos de varias melodías. Con ella, cuentan las nadadoras, buscarán un cambio radical a lo que presentarán en la primera parte de su participación. “Con la de Ángeles y Demonios mostraremos una lucha entre el bien y el mal. Comienza con agresividad y posteriormente tenemos música suave a la mitad de la tonada. Terminamos con mucha energía para que se demuestre ese cambio diametral entre ambas canciones”, explica Diosdado, quien competirá en sus segundos Juegos Olímpicos.

Las atletas mencionan que la elección de los dos temas no fue fácil, sino todo un proceso en el que tanto entrenadores y atletas trajeron propuestas de canciones que incluyeron música española, épica, con tambores y clásicos. Al final se decidieron por ambas para mostrar dos personalidades diferentes sobre el agua.

“Sin duda, nuestra meta es la final olímpica. A lo que nosotras respecta, ha sido nuestro mejor ciclo. En competencia en la que estuvimos, ya sea Copa del Mundo, Campeonato Mundial o lo que serán Juegos Olímpicos, se hicieron cosas históricas y se consiguieron buenos resultados. Ejemplo de ello fue el quinto lugar que conseguimos en el Preolímpico de Río en marzo pasado”, agrega Diosdado.

Las francesas Margaux Chretien y Laura Auge y las griegas Evangelina Platanoti y Evangelina Papazoglu son consideradas las rivales a vencer por las mexicanas. Ambas parejas terminaron en tercer y cuarto lugar respectivamente, con dos y tres unidades más de las 169 que marcaron Achach y Diosdado.

“Que estemos en Río 2016 y que hayamos arrojado estos resultados no fue de un día para otro. Fueron años los que hemos trabajado. Nuria tiene 11 años en la Selección, yo tengo siete. El tiempo nos ha dado este avance, además del trabajo que hemos tenido con nuestra entrenadora, Adriana Loftus. Otro factor del éxito es no estar cambiando de atletas ni de entrenadoras de un momento para otro. Si se hubieran dado cambios en una disciplina como la de nosotras, en la que tenemos que estar muy coordinadas, definitivamente las cosas hubieran salido mal”, añade Achach.

DISCIPLINA CON TRADICIÓN
El nado sincronizado en su modalidad de duetos fue incluido en el programa olímpico en los Juegos de Los Ángeles 1984. A las ocho ediciones en las que se ha disputado, la delegación mexicana siempre ha asistido. En las primeras dos participaciones, las mexicanas participaron en las finales olímpicas (Claudia Novello y Pilar Ramírez, en Los Ángeles 1984, y Sonia Cárdenas y Lourdes Cardini, en Seúl 1988; terminaron octavas), pero en las últimas cinco participaciones han perdido protagonismo y se han alejado de los ocho primeros lugares.

“La clave para volver a los lugares que antes teníamos es el plan de trabajo. Es un ciclo que inició nuestra entrenadora hace ocho años y en el que se fijaron metas a corto, mediano y largo plazo. Una de estas últimas era Río 2016, a la que llegaremos en buen momento y que antes se veía lejana”, finaliza Diosdado.