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Cuerpo y mente enfocados al deporte

Manuel Sotomayor, récord nacional en los 50 mariposa, no logró llegar a los Juegos Olímpicos porque no dio los tiempos de clasificación; tuvo problemas con la federación nacional y creó un programa de élite para que atletas puedan terminar sus estudios.
Alain Arenas
07 diciembre 2016 22:16 Última actualización 08 diciembre 2016 5:0
Sotomayor acostumbraba llevar en la cadena del cuello un dije de delfín; allí nació su sobrenombre. (Especial)

Sotomayor acostumbraba llevar en la cadena del cuello un dije de delfín; allí nació su sobrenombre. (Especial)

Rompió la marca nacional de los 50 mariposa. Pero su carrera no llegó muy lejos, el dato es una anécdota en su vida, apenas distinta al resto. Manuel Sotomayor (Ciudad de México, 1984) fue objeto de trato diferenciado por directivos e incluso -explica- en ocasiones no contaba con membresía para utilizar una alberca para entrenar. En las competencias en el extranjero recurrentemente tenía que costear sus viáticos, debido a que el dinero de la Federación Mexicana de Natación o la Conade no llegaba a tiempo. “El deportista de alto rendimiento funciona con un trinomio: familia, entrenador y él mismo. Los federativos aportan, acaso el uno por ciento del éxito”, dice.

Cansado por la falta de apoyo de directivos encontró empleo en la empresa Arena Water Instict –dedicada a la fabricación de accesorios para nadadores- y se retiró del deporte activo. En su nueva etapa pensó en cómo podía ayudar a los deportistas que no lograban terminar sus carreras educativas.

“En 2011, al doctor Javier Vargas, entonces Rector de la Universidad Anáhuac del Sur, le plantee el proyecto del Programa Elite, que estaba orientado para que atletas de alto rendimiento fueran becados para que estudiaran licenciaturas o maestrías en ese plantel, sin abandonar las competencias deportivas. Con horarios flexibles, tolerancia de los profesores, pero con la condición de que mantuvieran promedios altos. El rector aceptó. Inicialmente el proyecto solo fue para ese campus, posteriormente se expandió al resto de los planteles del país. Actualmente sigue vigente”, menciona.

Uno de los primeros deportistas que se integró al proyecto fue el futbolista Gerardo Torrado, quien entonces militaba en Cruz Azul. Después se le unieron los clavadistas como Rommel Pacheco y Jahir Ocampo. En casos específicos, como el de Nuria Diosdado, quien practica nado sincronizado, terminó una licenciatura en Administración y actualmente cursa una maestría en Mercadotecnia. Según cifras del colegio, 35 atletas están o estuvieron inscritos en el programa.

“Muchos deportistas se quedan enfocados en el deporte, este proyecto está pensado para cuando se retiren. El programa, que era inédito en México, ya fue adaptado por otras universidades públicas o privadas. Es un gusto ser precursor”, agrega.

Durante gran parte de su niñez, Sotomayor acostumbraba llevar en la cadena del cuello un dije de delfín; allí nació su sobrenombre. “Cuando crecí lo cambié por un tiburón, quería verme maduro y no infantil. Luego investigué y me gustaron las características de este depredador. Si el tiburón blanco no avanza, fallece”, se justifica. Cuando era nadador activo y ganaba competencias se ponía las manos en su cabeza para parecerse al pez que colgaba de su cuello. “Quizá eso causó molestia en los jueces y directivos. Pensaban que era una burla, pero solo era un festejo. Siempre fui extrovertido”, completa.

Se autonombró shark, sobrenombre que posteriormente le ayudaría a publicar Mentalidad de Tiburón (Editorial Multilibros) en la que explica en 13 leyes motivacionales, el porqué no se debe rendirse ante la adversidad. “Tuve muchos problemas en mi etapa como atleta, pero sin ellos no hubiera podido publicar el material. La obra no solo está enfocada para atletas, también es para empresarios, empleados y cualquier persona”.

Mentalidad de Tiburón también es el nombre de su empresa. Ésta ofrece servicio de charlas motivacionales para empresarios, deportistas y asociaciones. “Podemos quejarnos del gobierno, del resto de las personas, pero lo que transmito es que el cambio comienza individualmente y posteriormente grupal. Planteo el cumplimiento de metas realistas, siempre con un pensamiento positivo” dice.

AL LADO DE PHELPS
Sotomayor cuenta que en su etapa como nadador, compartió competencia con los multimedaliistas olímpicos Ryan Lochte y Michael Phelps cuando ambos participaban en los circuitos estadounidenses de natación.

“Los torneos en la Unión Americana eran de muy alto nivel, iban los mejores del mundo. Recuerdo que la patada que hacía Phelps cuando estaba en el agua era muy potente y eso le daba una ventaja sobre el resto de los nadadores. Con Lochte se percibía la rivalidad incluso cuando terminaban las pruebas”, recuerda el, pese a todo, récord nacional del 50 mariposa.

OTRA IDENTIDAD
Además de ser uno de los creadores del Programa élite, Manuel Sotomayor es licenciado en Administración de Negocios por la Universidad Anáhuac del Sur, maestro en Sustentabilidad y Responsabilidad Social por la Universidad Anáhuac del Norte, Conferencista Internacional y consultor de la marca de ropa deportiva Perry Ellis.