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CULTURAS

Cuando el hombre llegó a la Luna, la Tierra 'se detuvo'

Este domingo se cumplen 45 años del gran hecho humano: la llegada a la Luna. Aquí recordamos en esta crónica lo que sucedió aquel día en que Estados Unidos ganó la carrera espacial contra la Unión Soviética (URSS). 
Myrna Martínez
17 julio 2014 20:14 Última actualización 18 julio 2014 5:0
La llegada del hombre a la luna detuvo el tiempo terrestre. (EFE)

La llegada del hombre a la luna detuvo el tiempo terrestre. (EFE)

El Apolo XI, impulsado por un cohete Saturno 5, despegó de Cabo Cañaveral el 16 de julio de 1969 a las 13:32 horas UTC. A partir de ese instante, el mundo quedó suspendido en el espacio por cuatro días.

La tripulación integrada por Neil Armstrong, Edwin Aldrin y Michael Collins se alejó de la órbita terrestre a más de 40 mil kilómetros por hora y tardaría en llegar a la superficie lunar más de 109 horas. En ese tiempo no hubo transmisiones, de ser así, hubieran sido tan lentas como ver 30 veces al hilo 2001: Una Odisea del Espacio, de Stanley Kubrick, estrenada un año antes. El Apolo no contaba con una computadora Hal 9000.






En la Tierra aparentemente no pasaba nada: ni disturbios estudiantiles, ni la Guerra de Vietnam, que continuaba bajo las órdenes del nuevo presidente de Estados Unidos, Richard Nixon. Parecía que los hippies todavía se estaban curando de la resaca del verano del amor de San Francisco y estaban cobrando fuerzas para Woodstock. En México, a casi un año del 2 de octubre, la sangre de Tlatelolco se había diluido superficialmente con las Olimpiadas del 68, y Díaz Ordaz se concentraba en terminar las obras de las primeras tres líneas del metro. Muchos de los estudiantes seguían en Lecumberri. Ver la transmisión del alunizaje era la menor de sus preocupaciones.

Sólo un Kennedy fue capaz de hacer noticia en los cuatro días que duró el trayecto del Apolo XI: el senador Ted Kennedy, hermano del fallecido John F. Kennedy. Su auto cayó de un puente en una isla de Massachusetts mientras regresaba de una fiesta, en la madrugada del 19 de julio. Sobrevivió.

Es por fin 20 de julio. El Apolo XI se acerca a la órbita lunar a unos 9 mil kilómetros por hora. La nave, llamada Columbia, baja la velocidad. Armstrong y Aldrin se internan en el vehículo lunar The Eagle (Lunar Excursion Modul) y Houston da la autorización para que inicie el descenso. Michael Collins se queda en el espacio, dentro del Columbia.

Conforme The Eagle se acerca al Mar de la Tranquilidad, no se logra ver ningún vestigio del cohete lanzado por Georges Meliès en 1902, el cual se incrustó en el ojo izquierdo de la Luna, haciéndola sangrar. Según los reportes, no quedó cicatriz.


“Houston, aquí Base Tranquilidad, The Eagle ha alunizado”, esas son las primeras palabras del líder de la misión. Los dos tripulantes esperan seis horas y media para descender. Tal vez Neil Armstrong se estaba preparando para evitar los problemas diplomáticos que, años más tarde, en 1988, el Barón Munchausen enfrentaría con el Rey de la Luna.

El domingo 30 de julio a las 20:17 horas UTC, el capitán enciende la cámara para transmitir su paseo lunar y más de 600 millones de terrícolas prenden el televisor para ver a Neil Armstrong dar el paso más grande para la humanidad.

Pero la Ciudad de México casi queda en tinieblas y sin poder escuchar las palabras de Jacobo Zabludowsky: “Este ha sido el instante, la fracción de segundo, el relámpago que divide dos épocas como en medio de un abismo”. Y no se refiere al Internet, que en ese mismo año iniciaba las pruebas de su antecesor, el APARNET. La generación de energía es tan grande por los millones de televisores encendidos, que el Centro de Control de Energía del DF está a punto de colapsar.

El segundo hombre en pisar la Luna es Buzz Aldrin, pero por ser el segundo, nadie le presta atención a sus palabras, que describen el paisaje como “una magnífica desolación” . Durante la transmisión, el presidente Nixon se comunica con los astronautas desde la Casa Blanca e irónicamente, mientras la Guerra de Vietnam sigue su curso, brinda un mensaje de paz y dice que todos los pueblos de la Tierra forman uno solo.

Tras caminar dos horas y media sobre suelo selenita, los dos astronautas regresan a The Eagle y, después de dormir cuatro horas, se preparan para regresar al Columbia, donde Collins, el hombre que nunca caminó sobre el satélite, sería prácticamente olvidado por la historia, los regresaría a una Tierra otra vez en movimiento.

Pulsa la imagen para conocer hora por hora de la misión.

“momento_historico”


Después del 21 de julio todo regresaba a la normalidad: Franco nombra a Juan Carlos rey de España, se desarrolla el festival de Woodstock en Nueva York, Nixon viaja a Vietnam del sur y Díaz Ordaz inaugura la Línea 1 del metro.

Hasta el momento, no se sabe qué hay en el lado oscuro de la Luna, amantes de OVNIS aseguran que los astronautas vieron naves espaciales. Según Kubrick, hay un monolito extraterrestre, pero Michael Bay asegura que hay un robot gigante que desea aniquilar a los Transformers y a la raza humana.