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Crossfit, para obtener un cuerpo renovado

Con resultados visibles en sus actividades cotidianas, el crossfit lleva más de 20 años poniendo en forma a quienes lo practican. Uno de los factores que han contribuido a su rápida expansión es que se consiguen mejoras visibles en poco tiempo. 
Lizbeth Hernández
18 julio 2016 20:50 Última actualización 19 julio 2016 5:0
Cada entrenamiento es una prueba individual que motiva a no darse por vencido. (Especial)

Cada entrenamiento es una prueba individual que motiva a no darse por vencido. (Especial)

Ideal para conseguir mayor resistencia, bajar de peso, ser más flexible, ágil y ganar potencia, el crossfit es una disciplina surgida en 1995, diseñada por un gimnasta que entrenaba a un grupo de policías. Greg Glassman es el causante de que hoy existan más de 12 mil gimnasios en el mundo certificados por su método, y de que sea una de las más practicadas por su alto nivel de efectividad.

Estrellas de cine como Brad Pitt, Matt Damon, Channing Tatum, Jessica Biel, Cameron Diaz o Jessica Alba han caído rendidas ante sus beneficios. Se trata de un entrenamiento funcional que combina ejercicios de gimnasia, atletismo y halterofilia.

Uno de los factores que han contribuido a su rápida expansión es que se consiguen mejoras visibles en poco tiempo, como lo explica Paulina del Prado, entrenadora de Cygnus CrossFit desde hace cuatro años.

“A partir del primer mes se empiezan a ver resultados; desde el primer día de práctica te sientes adolorido porque se reconocen músculos que no sabías que tenías. Lo mejor es darte cuenta cómo te cambia la vida, desde el simple hecho de poder cargar un garrafón de 20 litros de agua, sostener al bebé con mayor facilidad, correr más rápido o subir una pendiente y no terminar agotado”, destaca.

Definitivamente ayuda a bajar de peso, favorece la quema de calorías y grasa. Mejora la circulación, la capacidad cardiopulmonar, así como la resistencia y flexibilidad; además aumenta el tono muscular. Pero para obtener todos esos beneficios es necesario trabajar constantemente; si bien los ejercicios son extenuantes (además de policías, también se usa para entrenar a bomberos y militares en Estados Unidos), cada quien puede ir a su ritmo, dependiendo de su edad y sexo.

“Todos pueden alcanzar resultados óptimos. Se puede practicar desde los 3 y hasta los 11 años, en el caso de Crossfit Kids, donde a manera de juego se refuerza el movimiento correcto de sentadillas o lagartijas. En el CrossFit Teen se empiezan a hacer levantamientos con poco peso, y finalmente el Crossfit normal. Yo tengo alumnos de más de 50 años que rinden mucho más que un chavo de 18; también es una cuestión de actitud”, añade la especialista.

El propio Glassman le puso a sus entrenamientos nombres de mujeres y hasta de huracanes: “Cualquier cosa que te deje tumbado boca arriba en el suelo, mirando hacia el cielo y cuestionándote ‘¿qué me ha pasado?’, merecía tener nombre femenino. Los entrenamientos son como las tormentas, crean pánico”, menciona en su página crossfit.com.

Otro de los factores que logra enganchar a los practicantes es el continuo afán de superación. Cada entrenamiento es una prueba individual que motiva a no darse por vencido. “La gente sabe hasta dónde puede llegar, tu competencia es contigo, pero también se crea un sentimiento de comunidad y pertenencia al entrenar con las mismas personas porque continuamente se dan ánimos y se crean amistades de por vida”, comparte Daniel Contreras, entrenador en el Reebok Crossfit Plaza Condesa desde hace tres años.

El nivel lo dictará el cuerpo de cada persona. Lo que sí se debe anticipar es que un entrenador certificado en la especialidad es quien podrá delinear el plan a seguir. Por lo general se trabaja en grupos de no más de 12 personas y se puede practicar hasta cinco veces por semana. Es recomendado el descanso por el alto nivel de desgaste e importante no dejar de lado una alimentación e hidratación adecuadas.