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Creatividad en blanco y negro

'Mezcaleando' es el nombre de la línea de piezas en peltre blanco con grabados en negro diseñados por Fabiola Tanus, quien para estos productos se inspiró en bordados artesanales de Chiapas y Oaxaca y en los que, asegura, el tequila y el mezcal saben mejor.
Lizbeth Hernández
11 octubre 2017 21:11 Última actualización 12 octubre 2017 5:0
vajilla

(Cortesía)

La creación artesanal es mucho más que una forma de ganarse la vida. Es para los creadores mexicanos la expresión de su identidad y la oportunidad de transmitir sus técnicas ancestrales, por ello la diseñadora y artista visual Fabiola Tanus impulsa esa labor, al tiempo que promueve una justa retribución para ellos.

A través de sus viajes, Fabiola conoció de cerca la minuciosa elaboración de los bordados oaxaqueños y chiapanecos, así como sus técnicas de afelpado; invitada por el Instituto de Cultura de Aguascalientes participó en un colectivo con artesanos expertos en deshilados.

“Hay tanta riqueza y creatividad en ellos que primero aprendo de su labor y después ideamos en conjunto piezas únicas”, comparte a propósito de la línea que presentará este fin de semana en el marco del Design Week México.

Durante 2015, la diseñadora vivió tres meses en Calvillo, Aguascalientes. Allí conoció cómo se entrelazan los miles de hilos que después se convierten en manteles, blusas y carpetas. Con la finalidad de aportar diversidad a sus propuestas, trabajó con los artesanos locales en el diseño de cojines y obras de gran formato que después se convirtieron en cuadros.

“Al principio estaban muy reacios a involucrar colores, pero poco a poco aceptaron hacer deshilados en negros y grises. Rompieron con las pautas establecidas y crearon nuevos patrones inspirados en las múltiples posibilidades de los caminos y los mapas”, explica Fabiola sobre cómo desarrolló su nueva línea.

“Construimos mapas para ubicarnos, son reflejo de nuestras historias. Líneas simples se cruzan para trazar recorridos, igual que la manera en la que los hilos se unen para formar una pieza”, añade.

Ese mismo concepto lo replicó en una línea de productos fabricados en peltre, material que en esta década renueva su popularidad, lo mismo es usado como utensilio de cocina que como artículo de diseño. Una de sus principales características es que no altera los sabores ni modifica las propiedades de los alimentos.

“Mi serie se llama Mezcaleando y es una línea para disfrutar de los destilados nacionales en compañía de los amigos. El tequila y el mezcal saben más ricos en uno de estos juegos”, comenta sobre las tazas, vasijas y charolas que se venden por unidad y en un set que incluye una carpeta de deshilado.

Las piezas están hechas en peltre blanco con grabados en negro, pasan por un proceso de horneado para que al utilizarse y después lavarse, el diseño permanezca intacto.

Todos los objetos que presenta Fabiola se ciñen a una constante: la dualidad del blanco y negro, que se extiende a la calidad artesanal e innovación de su trabajo. Los cuadros y cojines de deshilado oscilan entre 5 mil y mil 700 pesos; mientras que los juegos de peltre se cotizan en mil 350 pesos por seis piezas.