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¿Cómo acceder al club flotante más grande del mundo?

Sólo por invitación podrás acceder al megayate más grande del mundo, que comenzará a navegar en en el año 2020. Hay que hacer muchos buenos negocios para poder darse el lujo.
Bloomberg
15 marzo 2017 21:52 Última actualización 16 marzo 2017 5:0
Quintessentially One

Quintessentially One

Hay que hacer muchos buenos negocios para poder darse el lujo de tener un megayate. Pero ser el propietario de uno es un muy mal negocio, según Aaron Simpson, fundador y presidente de grupo del servicio de concierge de lujo para socios Quintessentially.

“Mantener ese barco cuesta 10 por ciento del precio de compra del yate por año”, explica el empresario que vive en Londres. “Si usted gasta 25 millones de libras en el yate en sí, le costará otros 2.5 millones mantenerlo… ¡y usarlo quizá tres semanas al año!”.

Entonces, ¿por qué está construyendo el más grande del mundo?
“En 2007, cuando el mundo era todo ostentación y todo era fantástico, se me ocurrió la idea de que sería mucho más fácil para la gente tener un apartamento en un megayate que ser dueña del megayate en sí”, menciona Simpson, recordando conversaciones con dueños de barcos que se quejaban de los gastos que les ocasionaba su vida de navegantes de lujo.

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(Especial)

Quintessentially, empresa que se basa en el principio de agilizar la vida de personas influyentes de todo el mundo, vio una oportunidad. Su equipo de concierge –que da servicio de 24 horas a miembros de 60 ciudades- es famoso por cumplir pedidos que van desde reservaciones difíciles de conseguir en restaurantes y hoteles, hasta contratar a Madonna para que actúe en una fiesta de cumpleaños espectacular. La cuota anual para ser socio oscila entre 5 mil y 60 mil dólares para distintos niveles de servicio; a los más altos sólo se puede acceder por invitación y hay listas de espera en varias ciudades.

Con 45 mil toneladas de peso y 220 metros de largo, el Quintessentially One de 304 millones de dólares será 40 metros más largo que el yate más grande que hoy surca los mares, el Azzam, de mil mdd, que se ha atribuido a un miembro de la realeza de los Emiratos. El precio es más bajo porque Simpson no sintió la necesidad de incluir cosas como un sistema de defensa de misiles y un submarino personal. En cambio, hay una piscina de dos niveles estilo James Bond, una sucursal del restaurante londinense Wolseley, un helipuerto, un cine y un club de playa con mayordomos que sirven champaña.

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CIRCUITO CULTURAL MUNDIAL
La terminación del Quintessentially One actualmente está prevista a tiempo para el campeonato de futbol de la UEFA Euro 2020, uno de los numerosos eventos mundiales que formarán parte del circuito de navegación de la embarcación y la diferenciarán aún más de la idea tradicional de un crucero. Otros eventos probablemente sean la feria de arte Art Basel Miami Beach, la Semana de la Moda de Nueva York, el Festival de Cine de Cannes y el Carnaval de Río.

“Queremos estar en los lugares en el momento indicado en vez de hacer las rutas clásicas que siguen al sol”, dice Simpson. “Vamos a donde está la fiesta y donde la gente quiere socializar”.

Al Quintessentially One sólo podrá accederse por invitación, lo que lo convertirá en “el club privado flotante más grande del mundo”, según el hombre de negocios.