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buena vida

Champaña y jazz, combinación efervescente

Disfruta todos los jueves en la capital mexicana una propuesta que incluye frutos del mar, champaña y jazz, la cual te transportará a la ciudad de Nueva Orleans.
Lizbeth Hernández
08 febrero 2017 21:59 Última actualización 09 febrero 2017 5:0
Ostiones, ostras, almejas y mejillones son los protagonistas de los platillos de Azari Cuenca, que prepara con un toque personal. (Cortesía)

Ostiones, ostras, almejas y mejillones son los protagonistas de los platillos de Azari Cuenca, que prepara con un toque personal. (Cortesía)

Cuando era niño, a Azari Cuenca lo hechizó el mar. Lo admiraba. Lo olía. Lo disfrutaba. Su madre, originaria de San Rafael, Veracruz, lo acercaba a la orilla desde donde le gustaba observar las olas.

“Es lo máximo del planeta. Me gustó mucho más desde que aprendí que daba frutos maravillosos; mis cartas están cargaditas de sus sabores y esencias”, comenta el chef, que este mes inaugura en uno de sus restaurantes de la Ciudad de México, Litoral, Noches de Ostras, burbujas y jazz, al estilo Nueva Orleans.

Sus platillos son la suma de factores. Se formó con los mejores cocineros de Europa, el francés Paul Bocuse y el español Juan Mari Arzak. Tiene guardadas en la memoria las recetas de sus tías y de su mamá, las cuales adereza con lo que conoce y prueba en otras partes del mundo.

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(Especial)

“Soy fan de Nueva Orleans, pareciera que no forma parte de Estados Unidos. Su gastronomía es diversa. Todo ahí huele a mar, a ostiones, a ríos y a plantaciones”, comparte sobre el origen de las nuevas recetas en el menú.

¿DÓNDE?
Tamaulipas 55, colonia Condesa
Teléfono: 5286-2015

Ostiones, ostras, almejas y mejillones son los protagonistas de sus platillos, los cuales prepara con un toque personal. Por ejemplo, a los típicos ostiones Nueva Orleans con salsa cremosa les agrega aceite de trufa y cocina lentamente sobre las brasas con carbón de mezquite. Después les añade queso parmesano.

Para asegurar frescura y calidad, los productos con los que trabaja viajan en avión desde Ensenada, provienen de un criadero en el que pasan un par de filtros sanitarios, que consisten en un rayo ultravioleta y después ozono.

“Ello no tiene ninguna repercusión en el sabor de los alimentos y sí en higiene y servicio. Damos garantía de calidad y frescura”, asegura.
Todo lo que se sirva en concha se puede consumir por pieza. El rango de precios va de 35 a 38 pesos. Cada uno tiene una preparación singular. Se puede comer almeja viva, ostiones dorados que tienen caviar lumpfish, ostras negras con salsa petrolera y mejillones en leche de lemongrass y vino blanco.

MARIDAJE FRANCÉS
La cocina de mar sabe mejor con burbujas. Por eso se recomienda la champaña francesa GH Mumm. Es la más vendida en el país galo. Su sabor es balanceado y combina sabores a frutas frescas.

“La acidez de la champaña enaltece la frescura del mar. Lo que hace es abrir el paladar y por su grado alcohólico prepara las papilas gustativas”, comenta.

Para disfrutar de una buena cena hay otro ingrediente que no puede faltar: la música. Los jueves de febrero, a partir de las 9 de la noche se presenta el trombonista Pablo Martínez con su propuesta de jazz.