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Chicago está de luto por los hotdogs

Dos importantes restaurantes de hotdogs, considerado un símbolo de Chicago están por cerrar sus puertas, lo que ha causado aflicción entre los comensales de la ciudad. 
AP
09 mayo 2014 20:29 Última actualización 11 mayo 2014 5:0
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Hotdogs del restaurante Hot Doug's publicado en la cuenta de Twitter de Triphena Wong ‏@triphenawong.

Hotdogs del restaurante Hot Doug's publicado en la cuenta de Twitter de Triphena Wong ‏@triphenawong.

En una ciudad conocida por el afecto a los hotdogs y por alardear de ello, esta es una noticia que nadie hubiera deseado: el cierre del establecimiento de alimentos gourmet Hot Doug's, conocido por su variedad de opciones, desde serpiente de cascabel hasta yak. Mientras que el propietario de otro popular local, Portillo's, ha Doug Sohn anunciado que piensa vender el negocio.

"Cuando me enteré que (Hot Doug's) iba a cerrar, me dio mucho pesar", dijo Lakhi Siap, de 25 años, un organizador comunitario que hacía cola de una hora de espera para comprar su platillo.

Si todo esto parece una exageración, es algo normal en Chicago. El afecto por los hotdogs data de 1893, cuando los visitantes de la Exposición Universal de Chicago engulleron miles de perros calientes. Se calcula que en la zona se venden semanalmente unos 200 mil, dijo Timothy O'Brien, copresidente de la firma Vienna Beef, con sede en Chicago.

"El hotdog es un símbolo de Chicago", afirmó Peter Alter, especialista del Museo de Historia de la ciudad, que entre sus atracciones tiene un gigantesco panecillo de plástico donde los niños pueden acostarse como si fueran una salchicha y cubrirse con imitación de mostaza.

"Mi abuelo llevaba a mi papá a Portillo's y mi padre me llevaba también", narró Eric Holtrop, un banquero que respalda la idea de que él y otros reconocen es uno de los esfuerzos con menos posibilidades de realizarse para comprar el negocio, de medio siglo de existencia. "¿Qué pasaría si un grupo de vecinos de Chicago se unen?", agrega.

El propietario de Portillo's ha insinuado que desea vender aprovechando la popularidad del producto.

Entretanto el establecimiento Hot Doug's, de Doug Sohn es importante por otra razón, dijo el historiador Bruce Kraig, autor del libro "Man Bites Dog: Hot Dog Culture in America". "Fue uno de los gestores en convertir los hotdogs en un tipo de comida gourmet, una comida refinada", explicó.