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Chespirito fue un productor de mercancías para Televisa

Según la revista "Forbes", aportó más de mil 700 millones de dólares a Televisa sólo con la imagen de "El Chavo del Ocho". Un capital nada despreciable. También jugó un papel político sobresaliente durante varios sexenios.
Sandra Aguilar Loya
01 diciembre 2014 0:0 Última actualización 01 diciembre 2014 5:0
Su imagen fue bien aprovechada por los gobiernos latinoamericanos en distintas épocas. (Internet)

Su imagen fue bien aprovechada por los gobiernos latinoamericanos en distintas épocas. (Internet)

Roberto Gómez Bolaños fue siempre un conservador que se manifestaba por el orden establecido, que le venía muy bien a las clases políticas. Su imagen fue bien aprovechada por los gobiernos latinoamericanos en distintas épocas, mientras que su figura fue significativa en el proceso de formación de muchos niños y jóvenes, no sólo de México, sino de América Latina, sostiene Carola García Calderón, académica de la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM.

Gómez Bolaños fue, también, un creador de mercancías. Según la revista Forbes, aportó más de mil 700 millones de dólares a Televisa sólo con la imagen de El Chavo del Ocho. Un capital nada despreciable.  También jugó un papel político sobresaliente durante varios sexenios.

“La muerte de Chespirito le viene bien al Estado Mexicano en estos momentos de enojo social, pues no es una nota inventada por el gobierno. Sirve de distractor, lo que hará que baje la presión de la jornada nacional de este lunes”, dice Leonardo Figueiras Tapia, profesor de ciencia política en la UNAM.

Carola García Calderón asegura que la intensa cobertura televisiva se debe a que Gómez Bolaños fue el personaje más redituable para esa empresa.

Chespirito junto con las telenovelas marcan el crecimiento de Televisa en el sur de los Estados Unidos y en el mercado latinoamericano, que también se ve reflejado en sus personajes, con los que hacía giras por dichas regiones capitalizando el éxito del programa. Además, nunca fue un personaje incómodo para los intereses del grupo”, afirma.

Según ella, el animador de personajes emblemáticos como El Chapulín Colorado basó pues su éxito comercial en una serie de valores de la paupérrima cultura latinoamericana.

Figueiras califica a Gómez Bolaños como un hombre inteligente. “A qué intereses sirvió después, eso es otra cosa. Sus programas llamaron mucho la atención por su simplismo, desenfado y su poca preocupación social. Muchos niños crecieron con una serie de valores que le interesaban a quienes sustentaban el poder económico del país”.