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Chapman, el amuleto cubano de Cachorros

Aroldis Chapman ha sido fundamental para que los Cachorros de Chicago alarguen la Serie Mundial; una apuesta que el equipo ganó a pesar de saber que su comportamiento no había sido el mejor fuera del diamante.
Alain Arenas
31 octubre 2016 21:52 Última actualización 01 noviembre 2016 5:0
Chapman podría reaparecer hoy, si es que el Cachorros necesita de su presencia en la loma. (AP)

Chapman podría reaparecer hoy, si es que el Cachorros necesita de su presencia en la loma. (AP)

Antes de que Aroldis Chapman (Holguín, Cuba, 1988) pudiera salir de su país y cumpliera su sueño de jugar en las Grandes Ligas, tuvo cuatro escapes fallidos. En el último, según publicó la cadena ESPN en 2008, lo atraparon cuando estaba por zarpar en una lancha con rumbo a República Dominicana. Aun cuando la liga cubana de beisbol lo suspendió por toda la temporada de ese mismo año, en vez de desanimarse, el pelotero se propuso alcanzar su objetivo.

Un año después se dio una nueva oportunidad. Viajó con la Selección cubana de beisbol a un torneo en Rotterdam, Holanda, en julio de 2009. Para no levantar sospechas, se preparó como si fuera a jugar. Un día después del primer juego, Chapman se escapó con ayuda de un amigo de su infancia que había viajado a esa ciudad. Se mantuvo incomunicado dos días, hasta que al tercero le informó a su familia y a su novia, con la que tenía una hija en común, que había desertado.

En octubre de 2009, según publicó la agencia AP, se trasladó a Andorra, donde estableció su residencia con ayuda de su agente Randy Hendricks. A finales de ese mes hizo un bullpen en Barcelona, donde estuvieron varios scouts de la MLB. “Aroldis no conocía a ningún equipo de las Ligas Mayores. Para que los conociera navegamos en un mapa de Google, que nos mostró todas las franquicias. Recorrimos estado por estado y otros agentes y yo le describíamos los equipos”, dijo Hendricks.

Chapman firmó en enero de 2010 con el Rojos de Cincinnati por seis temporadas y 30 millones de dólares. La novena lo transformó de abridor –rol en el que se desempeñaba en la liga cubana- a cerrador. En seis años con la organización tuvo promedio de 2.21 de carreras limpias, 146 salvamentos y lanzó 546 strikes en 324 juegos.

Cincinnati acordó su cambio con el Dodgers para la presente campaña, pero la novena angelina detuvo el canje porque tuvo un incidente de violencia doméstica con una mujer, a la cual agredió y posteriormente disparó un arma de fuego a la puerta del garaje de su casa. “He aprendido de esa situación, por lo que no apelaré la sanción de 30 juegos que me impuso la Liga”, dijo en una conferencia de prensa posterior a su sentencia.

“Sentimos que ésta era una oportunidad para incorporar un gran brazo a nuestro bullpen, pese a que hay algunas cosas negativas. Respetaremos ese proceso a medida que siga adelante y lo recibiremos ansiosos cuando se pueda incorporar al equipo”, explicó Brian Cashman, gerente general del Yanquis de Nueva York cuando presentó al caribeño en enero pasado.

El cubano participó en 31 juegos con los Mulos, en los que consiguió 23 salvamentos. Sólo permitió siete carreras, 20 hits y repartió 50 ponches en 31 entradas y un tercio. Pese a su buen desempeño fue canjeado porque la novena neoyorquina se quedó sin opciones de calificar a finales de julio. Su nuevo destino era el Cachorros de Chicago.

“Nosotros sentíamos que teníamos a un buen cerrador con Héctor Rondón, pero trajimos a Chapman porque tiene la mejor recta más rápida de las Grandes Ligas. Que un cerrador tenga una bola rápida que esté entre las 100 y 105 millas por hora le da un salto de calidad a cualquier equipo. Previo a la negociación tuvimos una charla con él, le dijimos que no queríamos otro incidente como el que tuvo. Aroldis contestó que está comprometido con el equipo”, relató Theo Epstein, presidente de operaciones de la franquicia, cuando firmó al pitcher.

El cubano respondió. Primero en temporada regular, en la que consiguió 19 salvamentos en 28 juegos. Luego en la postemporada, en la que sumó dos salvamentos en la serie divisional contra San Francisco, uno contra Dodgers en el campeonato de la Liga Nacional y el del domingo pasado contra Cleveland en el juego 5 de la Serie Mundial.

Joe Maddon (mánager del Cachorros) habló conmigo antes del juego. Yo le dije que estaba preparado para jugar cuando él me lo requiriera. Me sorprendió que fuera en la séptima entrada, pero pude hacer el trabajo para el que me trajeron. Espero repetirlo en Cleveland”, dijo el cubano en conferencia tras el partido.

Chapman podría reaparecer hoy, si es que el Cachorros necesita de su presencia en la loma, en la que no permitió hit en los últimos cuatro partidos.