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BUENA VIDA

Champaña, burbujeante placer

Aunque los precios de la champaña han bajado en el país en los últimos años, su calidad no se ha visto afectada. "La relación precio-calidad de esta bebida es buena, no está sobrevalorado como sucede con otro tipo de vinos”, asegura especialista.
Tania Caldiño
19 agosto 2014 21:22 Última actualización 20 agosto 2014 5:0
La champaña es muy versátil. Puede disfrutarse en cualquier ocasión. (Cortesía)

La champaña es muy versátil. Puede disfrutarse en cualquier ocasión. (Cortesía)

La champaña es un vino que conquista al paladar con sus burbujas, sabor y valor. En los últimos años en México, este vino dejó de ser únicamente para celebrar, pues se ha convertido en un acompañante ideal al maridar todo tipo de gastronomía, debido a que su valor es más accesible actualmente; no obstante, esto no representa una disminución de su calidad.

“El champán por sí mismo es de gran calidad, sus precios no influyen en este rubro. Su consumo en el país se ha incrementado bastante debido a sus accesibles precios. La relación precio-calidad de esta bebida es buena, no está sobrevalorado como sucede con otro tipo de vinos”, comenta Luis Cárdenas Barona, presidente de la Asociación de Sommeliers Mexicanos.

Este vino fue descubierto por un monje conocido como Dom Pérignon, en la región de Champagne, Francia. Él administraba una abadía, y durante 41 años investigó y descubrió de forma accidental el método champenoise, que consiste en producir una segunda fermentación en la botella y provoca que las moléculas de bióxido de carbono permanezcan en el líquido, dándole un acabado espumoso.

Para logar un sabor incomparable es necesario utilizar tres clases de uvas, pues de ellas depende el color, sabor y tipo. La primera es la uva blanca llamada Chardonnay, que brinda suavidad y ligereza; Pinot Noir, es tinta, da fuerza y cuerpo, y por último Pinot Meunier, también tinta, otorga aromas afrutados y redondez a la bebida.

El sommelier Cárdenas comenta que la champaña, al estar ya en venta no va a evolucionar en calidad, es decir, no es necesario que repose para gozar de un mejor sabor, aroma y complejidad como sucede con otros vinos, pues durante el proceso se le dio un tiempo de crianza necesario para degustarla al momento de adquirirla.

Un factor importante para saborearla es su presentación. Debe beberse en una copa flauta, ya que evita de forma rápida la pérdida de gas. Al servirse, la temperatura puede ir de los seis hasta los 12 grados centígrados, dependiendo del tiempo de crianza. Entre menor vida, menor temperatura y viceversa.

Al ser una bebida conocida por todo el mundo, cuenta con una gran versatilidad para maridar. Se puede tomar como aperitivo, acompañando platos ligeros o incluso hasta postres.

“Si se elige el champán adecuado, puedes complementar cualquier sabor culinario. Por ejemplo, las de mayor crianza se degustan exquisitamente con platos fuertes como un mole mexicano”, explica Cárdenas.

En España, México y Chile existen vinos espumosos que buscan competir con la champaña, pues siguen el mismo proceso e incluso con precios más accesibles; sin embargo, la diferencia radica el lugar donde se produce.

“Hablar de champán es hablar de un producto con denominación de origen, se pueden elaborar en otra parte fuera de la región y aunque sean las mismas uvas, el mismo proceso no se puede llamar así. En México, se tiene un gran abanico de vinos espumosos en el mercado de gran calidad, incluso en Francia hay distintas regiones que elaboran vinos espumosos”, comenta el sommelier mexicano.

La champaña es un vino que resalta por su nariz, sabor y frescura. Actualmente, su versatilidad le ha dado mayor auge al ser un excelente coprotagonista en ocasiones especiales, pero también en cualquier gastronomía mundial.

Aquí te presentamos algunas marcas de champaña que puedes comprar en México.
​ 

1
Louis Roederer ($900)

 

Louis Roederer

 

1
Moët & Chandon ($696)

 

Moët & Chandon

 

1
Taittinger ($1,790)

  

champaña

  

1
Maison Perrier-Jouët ($700)

 

Maison Perrier-Jouët