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Cepillín, una infancia complicada

Ya no es el mismo. Pero su mundo, en apariencia, sí lo es. Las manos huesudas. La voz quebradiza. El maquillaje que se cuela entre las arrugas. Aquí su historia y su trayectoria.
Eduardo Bautista
05 enero 2017 21:59 Última actualización 06 enero 2017 5:0
Cepillín

Cepillín

Las manos huesudas. La voz quebradiza. El maquillaje que se cuela entre las arrugas. Cepillín ya no es el mismo. Pero su mundo, en apariencia, sí lo es. Lo es al menos en esta tarde de enero previa al Día de Reyes, en la que el sol cae a plomo sobre Plaza Cuicuilco, en el sur de la Ciudad de México. Es su firma de autógrafos.

Los niños lo rodean, sonrientes y con disco bajo el brazo; sus madres, tímidas, le piden una fotografía. Ellas y sus hijos crecieron con las canciones de este Payasito de la Tele que, a sus 70 años, recuerda el origen de su apodo: el cepillo de dientes. Cuando era odontólogo, se maquillaba para alegrar a los niños que iban a consulta. Así comenzó.

Lo que le trajeron los Reyes Magos y Santa Claus
Nada. Pertenecí a una familia de siete hermanos y no tuve la oportunidad de recibir regalos. Trabajé desde muy pequeño en una tienda de juguetes. Los Reyes me encargaron ser Mago porque era el hermano mayor.

El mejor regalo que puede recibir un niño
El amor, no tengo la menor duda. Hoy yo me doy lo que no tuve.

Su infancia en Monterrey
Complicada. Nací en el mero centro de la ciudad. Aún recuerdo los calorones: destruí varios colchones por echarles agua para poder dormir a gusto.

Su adolescencia
Nunca fui muy expresivo ni me llevé con el cariño. Mi mamá me dio un beso hasta los 50 años. Hasta me dio cosa cuando lo hizo…

La fama
Sólo significa ser conocido. La fama no te viste ni te da de comer ni te ofrece la oportunidad de subirte a un auto de último modelo. La fama sólo es un nombre. La fama es cuando, después de 45 años de carrera, un niño y una abuelita te miran con amor.

Los niños
Lo son todo para mí. La única etapa en la que un hombre puede ser libre es la infancia.

El dinero
Sólo es un medio para subsistir. Nada más.

La televisión
me muevo como pez en el agua. Entré a la pantalla en 1971. Cuando era estudiante de odontología en la Universidad Autónoma de Nuevo León ofrecía pláticas de higiene en las escuelas. Un día me invitaron a dar clases al Canal 12, les gustó a los productores y me contrataron. La televisión es el medio en el que nací. Hice más de 5 mil programas.

Su artista más admirado
Charles Chaplin, desde muy pequeño. De él aprendí la mímica y la ternura en el corazón que debe tener un actor. Aunque también respeto mucho el trabajo de actores como Alfonso Sayas, Manuel El Flaco Ibáñez, Alberto El Caballo Rojas, Luis de Alba y muchos más. Fueron grandes cómicos de la televisión mexicana.

Su cantante favorito
Juan Gabriel. Porque pese a la vida que tuvo, siempre se levantó. Lo admiro como persona y como compositor. Fuimos amigos. Llegamos juntos a la Ciudad de México en 1977, justamente cuando No tengo dinero era el gran éxito de la radio. Recuerdo que hasta me llevó serenata. Yo vivía en Lomas de Sotelo y él en Lomas de Anáhuac. Una madrugada, de pronto, escuché que aventaban piedras a mi ventana. Me asomé y era él, cantando. Me acuerdo mucho porque ese día había temblado. “¿Qué te traes, loco?”, le grité. “Nada, flaco, nomás te traje serenata. Ándale, invítame un vaso de leche”, me contestó.

El futuro de los niños mexicanos
No creo que vengan tiempos difíciles; el presente es lo complicado.

El PRI
Un sistema que nos ha tenido en paz. Es mucho más que un partido. Bajo el PRI se creó el PAN, el PRD y todas las fuerzas políticas del país. Fuera de partidismos, debemos cuidar a nuestros niños, sobre todo a los que más lo necesitan. Yo estoy a favor de proyectos como El Juguetón, de TV Azteca, o El Teletón, de Televisa. Y si me preguntan a mí a qué partido le voy, yo contesto: al de los hombres que hagan mejor las cosas.

Su equipo de futbol
Los Rayados de Monterrey, el Toluca y las Chivas. Los tres.

Su religión
Creo en Dios y en la Virgen de Guadalupe.

El momento más complicado de su vida Mis tres infartos: en 2005 y en 2006 estuve a punto de morir, pero me resucitaron. El último fue en diciembre de 2015.

La muerte
El sueño profundo. El día en el que ya no me pueda mover, ese día me retiraré. Mientras pueda, aquí estaré.

El retiro
Significaría la muerte.

El momento más feliz de su vida
Justo ahora. Porque estoy en una entrevista con un reportero que conoce a Cepillín, y porque estoy rodeado de niños.

Hijos
Tengo tres: Ricardo, Roberto y Ayde. Son lo máximo: el mejor regalo que me ha dado Dios. Les he brindado todo lo que tengo. Los llené de regalos cuando eran niños; tenían cuartos llenos de juguetes.

Su vicio
El cigarro. Fumé por más de 40 años. Eso fue lo que provocó mis infartos. Fumé por tonto.