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Caterine Ibargüen, quedará como una de las más grandes

La colombiana, quien participará hoy en la última fecha de la Diamond League que se celebra hoy en Bruselas, Bélgica, también tiene en su currículum las medallas de oro de los Campeonatos Mundiales de Atletismo en Moscú 2013 y Beijing 2015.
Alain Arenas
08 septiembre 2016 22:7 Última actualización 09 septiembre 2016 5:0
Pese a que se reintegró a las competencias mundiales, Ibargüen no dejó sus estudios y en 2013 se graduó. (Reuters)

Pese a que se reintegró a las competencias mundiales, Ibargüen no dejó sus estudios y en 2013 se graduó. (Reuters)

Las dos medallas olímpicas que ha conseguido Caterine Ibargüen en salto triple (plata en Londres 2012 y oro en Río 2016) las ha logrado gracias a la técnica que posee, explica Francisco Olivares, entrenador de salto triple y de longitud, quien se hizo amigo de la sudamericana y pudo analizarla cuando coincidió con ella en varias competencias, como las Magnas Justas pasadas.

“La mayoría de las mujeres no puede adelantar su cadera en el salto, pero Ibargüen sí, al igual que la mayoría de los varones. Para un hombre este movimiento es fácil porque su centro de gravedad es más alto genéticamente, pero también ella puede hacerlo porque es muy alta (1.81 metros). Su físico le ayuda mucho”, explica Olivares.

La colombiana, quien participará hoy en la última fecha de la Diamond League que se celebra hoy en Bruselas, Bélgica, también tiene en su currículum las medallas de oro de los Campeonatos Mundiales de Atletismo en Moscú 2013 y Beijing 2015.

“Es de las mejores de la historia en su prueba. Ella ampliaría su legado si pudiera conseguir el récord mundial (15.50 metros); de hacerlo no sólo entraría en la historia de este deporte, también lo haría en la de Colombia”, agrega el especialista.

DE LA DEPRESIÓN A LA CIMA
Al no calificar a los Juegos de Beijing 2008, la colombiana se deprimió y consideró apartarse del deporte. Se mudó a Puerto Rico para estudiar enfermería en la Universidad Metropolitana de ese país, y fue durante esa etapa cuando conoció al cubano Ubaldo Duany, quien posteriormente se convirtió en su entrenador y la indujo a que se especializara en salto triple. Pese a que se reintegró a las competencias mundiales, Ibargüen no dejó sus estudios y en 2013 se graduó.