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CULTURAS

Casa Wabi, un espacio natural para los artistas

Casa Wabi es un nuevo espacio en México que ofrece una opción única para los artistas de distintas disciplinas: entrar en comunión con la naturaleza y convivir con la comunidad local, todo ello con el propósito de detonar la creatividad artística. 
Eduardo Bautista
22 octubre 2014 21:29 Última actualización 23 octubre 2014 5:0
Casa Wabi, un espacio para artistas que siempre está en comunión con la naturaleza. (Cortesía)

Casa Wabi, un espacio para artistas que siempre está en comunión con la naturaleza. (Cortesía)

El entorno es fundamental para el trabajo creativo del artista. Bajo esa premisa fue construida Casa Wabi, un complejo ubicado cerca de Puerto Escondido, Oaxaca, donde creadores de distintas disciplinas podrán intercambiar experiencias y conocimientos, así como nutrirse de la cultura local.

Este paraíso tropical compuesto por seis estudios-dormitorios, espacios de usos múltiples y un jardín escultórico de más de 27 hectáreas -que irá nutriéndose de obras con el paso del tiempo-, abrirá sus puertas el próximo sábado.

Más allá de la creación, aquí el artista será un agente de cambio. Y es que la vocación social de la Fundación Casa Wabi es uno de sus aspectos más destacables, ya que busca conectar dos ámbitos apartados entre sí: el del arte contemporáneo y el de las comunidades locales. 

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Casa Wabi

El proyecto tiene entre sus finalidades generar un intercambio creativo de ideas y culturas de diversas latitudes para enriquecer con nuevas experiencias a los involucrados en este vínculo.

Para ello, se fomentará la interacción entre los habitantes de la población y los residentes de la casa, de acuerdo con el fundador de la iniciativa, el pintor mexicano Bosco Sodi, quien vive en Nueva York.
“Soy un verdadero creyente, sin sonar romántico, de que uno tiene que dar algo a cambio. Si hoy estamos en una afortunada situación, debemos retribuir”, comenta.

Así, el objetivo de la organización no lucrativa es lograr que el creador entre en contacto con una nueva cultura, para que su visión del mundo sea enriquecida con nuevas vivencias que, al final, repercutan en su formación.

Los primeros invitados a la aventura interdisciplinaria son Claudia Fernández (México), Corban Walker (Reino Unido), Benjamín Torres (México) y Michael Joo (EUA- Corea del Sur). A lo largo del año se integrarán más residentes. Hasta ahora se han convocado un total de 27 participantes.

Se trata de artistas seleccionados de manera interna por la Fundación, la cual financia su estancia y producción con apoyos de instancias públicas y privadas, como el Gobierno del Estado de Oaxaca y la Fundación Deutsche Bank, la Cervecería Modelo y Casa Cuervo, de acuerdo con su directora, Patricia Martín. Cada residencia puede durar entre 15 días y tres meses.

En el mundo hay diversos programas de residencias, ya sea en lugares aislados o en las grandes ciudades. En México también existen este tipo de proyectos que reciben apoyos gubernamentales, pero Casa Wabi es el primer espacio desarrollado ex profeso para realizar este tipo de prácticas.

EN LO BELLO VER LO NATURAL

Ubicadas en el municipio de Hidalgo de Tututepec, las villas fueron edificadas por el arquitecto japonés Tadao Ando, Premio Pritzker 1995, cuya obra se caracteriza por lograr el juego perfecto entre estructura y elementos naturales: agua, fuego y viento.

“La construcción no requirió ningún recinto de vidrio, pues donde quiera que uno se encuentre, la colaboración entre la naturaleza y la estructura es evidente”, dice Ando en entrevista.

El nombre de este proyecto alejado del bullicio urbano proviene del término estético nipón Wabi-sabi, que significa: “el arte de buscar la belleza en la imperfección, en el accidente y en la profundidad de la naturaleza”. Una idea que, a decir de Ando, fue muy bien plasmada en toda la construcción.

“La estructura es simple en medio de la vasta naturaleza. El hormigón se mezcló a mano y se vertió cubo a cubo; todo fue hecho por el hombre. El sistema de techo (en forma de palapa) representa la sabiduría histórica acerca de la importancia del reciclaje en la naturaleza. Cada estructura la pienso con base en las fronteras y la conexión que puede existir entre el ecosistema y la construcción. Pienso en todo: en cómo la luz se dispara en el espacio durante el día, el sonido, el ruido, la sensación...”, señala.

Para este artista japonés de formación autodidacta, la arquitectura debe estar comprometida con la creación de espacios en los que se pueda despertar la imaginación de los artistas y los espectadores. Una tarea que, dice, la naturaleza puede cumplir a la perfección. “El arquitecto de la nueva era debe cubrir las necesidades del medio ambiente global”, subraya.

Cuando vio terminado el complejo inspirado en la costa oaxaqueña, Ando sólo pensó en una frase: “Gran naturaleza. Un sitio intercalado entre la vista infinita del mar y la montaña”. Tal fue su impacto que, confiesa: “sentí como si este proyecto hubiera ocurrido mucho tiempo atrás”.

BANQUETE ARTÍSTICO


Durante la inauguración, el artista francés Daniel Buren, uno de los más representativos del movimiento conceptual de la segunda mitad del siglo XX, presentará una obra minimalista realizada in situ, que plasmará una crítica a la naturaleza del arte y sus espacios de exhibición.

También la compañía mexicana Teatro de Ciertos Habitantes, encabezada por Claudio Valdés Kuri, escenificará Llave al sueño, una pieza inspirada en montajes anteriores de la misma agrupación, en la cual intervendrán músicos, bailarines y actores, y está inspirada en los elementos de la naturaleza, así como en la arquitectura del lugar.

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Casa Wabi