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Camaradería en el Senado por Eraclio Zepeda

El escritor, poeta y periodista Eraclio Zepeda convirtió la ceremonia de la entrega de la Medalla Belisario Domínguez en una especie de emoción al margen de las riendas de la política y sus derivados.
Agencias
15 diciembre 2014 22:32 Última actualización 16 diciembre 2014 5:0
La máxima presea que otorga el Estado mexicano a los mexicanos que contribuyen por el bien de la Nación festeja a un chiapaneco. (Eladio Ortiz)

La máxima presea que otorga el Estado mexicano a los mexicanos que contribuyen por el bien de la Nación festeja a un chiapaneco. (Eladio Ortiz)

La tertulia rebasó los limites marcados por la agenda. El escritor, poeta y periodista Eraclio Zepeda convirtió la ceremonia de la entrega de la Medalla Belisario Domínguez en una especie de emoción al margen de las riendas de la política y sus derivados.

Ayer el Senado de la República y el presidente Enrique Peña Nieto se dieron la oportunidad de escuchar y convivir con un narrador pleno, en el pleno uso del lenguaje. La máxima presea que otorga el Estado mexicano a los mexicanos que contribuyen por el bien de la Nación festeja a un chiapaneco (tanto como Belisario Domínguez) al pie de la letra.

Entre dos aguas, Zepeda Ramos (Tuxtla Gutiérrez, 1937) dejó en claro que el diálogo y la reflexión son caminos irrenunciables en los afanes democráticos. “El ambiente político -dijo- está preñado de acusaciones entre partidos, entre gremios, entre los ciudadanos. Podemos tener diferencias con el gobierno, pero éstas no deben impedir que sumemos las fuerzas capaces de avanzar hacia una verdadera igualdad”.

El hombre al que la Cámara Alta festejó ayer por la tarde sabe (y por el eso el diploma) de lo arduo que ha sido el esfuerzo de los mexicanos por la construcción de un país más justo y equitativo. Fue profesor de preparatoria, de licenciatura (derecho), promotor del teatro, de la oratoria y del cuento. También militante de partidos de izquierda, como el partido Comunista, del PSUM y del PMS.

Su obra literaria incluye obras de narrativa breve como Asalto Nocturno (premio San Luis Potosí 1974), Benzulul, Andando en el tiempo (premio Xavier Villaurrutia 1982) y Horas de vuelo; la obra de teatro El tiempo y el agua y los poemarios colectivos La Espiga amotinada, Ocupación de la palabra y Elegía a Rubén Jaramillo. También es célebre su libro infantil Ratón-que vuela. Zepeda obtuvo en 1983 el Premio Chiapas del Arte y la Medalla Conmemorativa del Instituto Nacional Indigenista en 1980.

No escapó a las críticas durante los años del levantamiento armado del EZLN en 1994.