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Busco acercarme a lo perfecto: Elisa Carrillo

Elisa Carrillo sigue firme en Alemania, donde este año cumple 16 de residencia. El 14 de marzo, la prima ballerina mexicana protagonizará "Diversidad. Formas de la quietud y el cacío", la primera coreografía propia del español Nacho Duato, quien es el nuevo director del Ballet Estatal de Berlín.
Notimex
02 marzo 2015 22:47 Última actualización 03 marzo 2015 5:0
Carrillo tiene en puerta una gala de ballet en el Teatro Schiller de Berlín. (Cortesía)

Carrillo tiene en puerta una gala de ballet en el Teatro Schiller de Berlín. (Cortesía)

Elisa Carrillo sigue firme en Alemania, donde este año cumple 16 de residencia. El 14 de marzo, la prima ballerina mexicana protagonizará Diversidad. Formas de la quietud y el cacío, la primera coreografía propia del español Nacho Duato, quien es el nuevo director del Ballet Estatal de Berlín.

“No ha sido para nada fácil llegar a donde estoy, ni es fácil estar aquí y mantenerte”, afirma, capuchino en mano, después de ensayar. Primero fue solista y una de las estrellas del ballet de Stuttgart, y hace ocho años se trasladó a Berlín, donde se le abrieron las puertas del Staatsballet, una de las compañías más prestigiadas de ese país.

“En la danza uno siempre tiene que tratar de ser perfeccionista, aunque la perfección no existe porque somos humanos. En cada función siempre hay algo que no sale perfecto, pero uno trata de llegar a eso”, comenta. “Trato de acercarme a esa perfección, pero sin tener esa idea de que todo tiene que ser perfecto, eso lo puede llegar a bloquear a uno”. El perfeccionismo excesivo, advierte, “te hace olvidar esa parte que llevamos dentro los artistas: ese dejarte llevar, sacar tus emociones”.

Reconoce que ha tenido que renunciar a cosas importantes para acercarse a ese ideal. “Me tuve que alejar de mi familia, que vive en Texcoco, y hasta la fecha es lo que más me duele”. El 2015 significa un nuevo capítulo en su carrera como la bailarina más importante de la Staatsoper.

“Es una etapa muy importante con un nuevo director porque uno empieza a trabajar con él, a conocer su estilo, a conocer más su trabajo, a adaptarnos”.

Pero la bailarina celebra que Nacho Duato sea hispanoparlante. “Compartir el idioma es otro nivel de comunicación”, afirma.
Poco después de su esteno, Carrillo tiene en puerta una gala de ballet en el Teatro Schiller de Berlín, que bailará con su esposo, el bailarín ruso Mikhail Kaniskin, la estrella masculina del Staatsballet de Berlín