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Buffon, el escudo de 'La Juve'

Al palmarés de Gianluigi Buffon sólo le hace falta un trofeo de Champions League. El portero formó parte de la última generación Bianconeri que alcanzó una semifinal de la competencia europea en la temporada 2002/2003 y es el único que sigue jugando. La Juventus visitará hoy al Mónaco en la vuelta del torneo europeo.
Domingo Aguilar Mendiola
21 abril 2015 20:59 Última actualización 22 abril 2015 5:0
Buffon ha fortalecido el romance con la Vecchia Signora desde que llegó y no la abandonó a pesar del descenso con el que fue castigada. (Reuters)

Buffon ha fortalecido el romance con la Vecchia Signora desde que llegó y no la abandonó a pesar del descenso con el que fue castigada. (Reuters)

Al palmarés de Gianluigi Buffon sólo le hace falta un trofeo de Champions League. El portero formó parte de la última generación Bianconeri que alcanzó una semifinal de la competencia europea en la temporada 2002/2003 y es el único que sigue jugando en el continente. Los otros integrantes de aquel equipo están retirados y sólo David Trezeguet y Marcelo Zalayeta se mantienen como profesionales.

La Juventus visitará hoy al Mónaco en el partido de vuelta de los cuartos de final de la justa europea con la ventaja de haber conseguido un gol en casa y con la confianza que le da la historia del torneo: siempre ha superado a los equipos franceses en las instancias de eliminación directa. La última vez que disputó un boleto para avanzar de ronda contra un club francés fue precisamente ante el Mónaco en las semifinales de la temporada 1997/1998.

Buffon jugaba entonces con el Parma y la mudanza a Turín la haría para empezar el año futbolístico 2001/2002. Disputó el primer partido como titular (26 de agosto con victoria de 4-0 sobre el Unione Venezia), condición que en la Liga de Campeones sólo ha cedido 18 veces en 14 años (96 juegos) de estar en el equipo.

Gianluigi primero intentó el medio campo, pero su padre, Adriano, lo convenció de aprovechar las ventajas genéticas de su familia. Su papá representó a Italia en lanzamiento de bala; su madre, Maria Stella, mantuvo el récord local de lanzamiento de disco por 17 años, además sus hermanas eran campeonas de voleibol. La tendencia en el apellido y la admiración por Thomas N’Kono (portero camerunés en el Mundial de 1990) hicieron que Gigi se pusiera los guantes.

“Tienes que ser un poco masoquista para ser portero. Un masoquista y egocéntrico también. Masoquista porque cuando juegas en la meta sabes que la única certeza es que te anotarán y también sabes que permitirlo no es algo que te dé felicidad”, dijo el arquero a The Guardian.

El guardameta ahora tiene 37 años y es uno de los tres futbolistas, junto con Antonio Carbajal y Lothar Matthäus, que han sido capaces de estar presentes con su Selección nacional en cinco ediciones de una Copa del Mundo. Buffon viajó, pero no jugó en Estados Unidos 1994, después en Corea-Japón 2002 se adueñó del arco y en Alemania 2006 levantó la Copa. En Sudáfrica 2010 y Brasil 2014 no superó la fase de grupos. El cancerbero se mantiene activo por “la tensión y la adrenalina del juego”, y aunque Rusia 2018 parece lejano, el italiano seguirá unido con la Juve hasta el 30 de junio de 2017.

Gigi ha fortalecido el romance con la Vecchia Signora desde que llegó y no la abandonó a pesar del descenso con el que fue castigada. Tras el torneo italiano 2005/2006, Luciano Moggi y Antonio Giraudo, dirigentes de la Juventus, fueron acusados de escoger árbitros para que pitaran a su favor. La institución fue relegada a la Serie B y despojada de dos Scudettos (2004-2005 y 2005-2006).

A pesar de este escándalo, Buffon se quedó y logró regresar al máximo circuito tras un año en el purgatorio. Hoy la Juventus está a un par de victorias de conseguir un cuarto campeonato consecutivo de la Serie A y Buffon se enfila hacia el séptimo de su vida (sin contar los retirados). La Juventus quiere exportar su hegemonía y el primer paso para conseguirlo debe ser sobre el principado de Mónaco.