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Bruno Senna, piloto todoterreno

Bruno Senna ha logrado correr en tres de los cuatro seriales más importantes del automovilismo, aun cuando, asegura, sólo en el Campeonato Mundial de Resistencia ha tenido un coche competitivo.
Alain Arenas
29 agosto 2016 22:25 Última actualización 30 agosto 2016 5:0
Bruno acepta que es un honor llevar el mismo apellido que Ayrton Senna, su tío. (Especial)

Bruno acepta que es un honor llevar el mismo apellido que Ayrton Senna, su tío. (Especial)

Aunque Bruno Senna acepta que es un honor llevar el mismo apellido que Ayrton, su tío, la presión ha sido fuerte desde que empezó en el automovilismo y las comparaciones entre ambos siempre se han dado. El ahora piloto del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC, por sus siglas en inglés) relata que ha aprendido a lidiar con el estrés que le ha provocado y advierte que sus trayectorias han sido completamente diferentes.

Ayrton fue tricampeón de la Fórmula Uno (1988, 1990 y 1991) y Bruno nunca pudo ganar una carrera en la máxima categoría del automovilismo en las tres temporadas que participó. Pero lo que él ha hecho y no pudo su tío, es participar en tres de los cuatro seriales de más prestigio mundial: la Fórmula E, el WEC y la misma F1.

“Me considero un piloto versátil, que se adapta a los autos que le dan. Aunque se vean similares, el de Fórmula E es grande por las baterías, tiene neumáticos que se utilizan para correr en circuitos callejeros. Es un carro estratégico, en el que se ataca poco, porque se ocupa mucha energía”, explica el piloto de 32 años. “El del WEC es parecido al de la Fórmula 3 Británica, al no tener mucha potencia, pero las gomas tienen un agarre superior, eso ayuda a que no pierdas el control. Además, es el que mejores neumáticos tiene; son los más resistentes. El de la Fórmula Uno es brutal. Tiene todo: agarre de los neumáticos, potencia y frenada. Es un auto en el que tienes la confianza de ser agresivo en las curvas para rebasar o cronometrar buenos tiempos”.

Senna competirá del 1 al 3 de septiembre en las 6 horas de México, carrera que se desarrollará en el Autódromo Hermanos Rodríguez y que marcará el inicio de la segunda parte de la temporada 2016 del WEC. En este serial, en el que ha corrido con Aston Martin en 2015 y en este año con RGR Sport, acumula tres victorias y seis podios, sus mejores resultados desde que en 2008 sumó tres triunfos y nueve podios en dos años en la GP2.

“En el WEC se me han dado los resultados. Es difícil analizarlo, porque todo depende del carro que conduces. Cuando estaba en la Fórmula E, el auto (Mahindra) no era el más competitivo, lo mismo me pasó con la Fórmula Uno (Hispania en 2010, Lotus en 2011 y Williams en 2012). En cambio en el WEC he tenido carros rápidos con los que he tenido las oportunidades de vencer”, añade.

El piloto nacido en Sao Paulo comparte equipo con el mexicano Ricardo González y con el portugués Filipe Albuquerque. Se encuentran en el segundo lugar del campeonato en la categoría Prototipo 2 con 71 puntos, 41 por debajo de Signatech Alpine, que lidera el certamen.

“El desafío en México es que es una carrera nueva para todos, pocos somos los que hemos corrido acá. Será la segunda vez para mí. Tampoco hay mucha información para los pilotos, no hay telemetría con la que podamos hacer una base de información para el carro”, agrega.
Cuando concluya la vigente temporada del WEC, el brasileño se incorporará al campeonato de Gran Turismo que organiza la FIA y dejará de competir en la Fórmula E. “Firmé con McLaren, que es como mi casa. En mi familia el equipo tiene mucho arraigo, ahí también triunfó mi tío y ahora es mi oportunidad. Con este campeonato sumaré una nueva experiencia en el automovilismo. Espero que sea el principio de una carrera a largo plazo con la escudería”, afirma el sudamericano.

LA COMPETITIVIDAD DE AYRTON
Bruno recuerda que cuando tenía 9 años competía con su tío en carreras de karts. El triple campeón del mundo en la Fórmula Uno acostumbraba ir por detrás de él, pero eso no significaba que dejara de ser agresivo en la pista, como se caracterizó en sus 11 años en la máxima categoría del automovilismo.

“Mi tío era una persona que no sólo te enseñaba con palabras, también lo hacía con acciones. Recuerdo que él se adelantaba por fuera en las curvas y cuando yo lo quería rebasar, él me empujaba para afuera de la pista. Es como si me dijera: ‘Si quieres atacarme por afuera, habrá consecuencias’. Era divertido, pero a la vez me exigía. Fue un magnífico maestro”, finaliza el piloto.