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Brasileña: especialidad sudamericana

Los cortes en espada son el sueño de cualquier amante de la carne. Texas de Brazil, restaurante fundado en Texas por empresarios brasileños y libaneses, respetan los procesos de la cocina gaucha. Conoce uno en plena Ciudad de México.
Myrna I. Martínez
26 agosto 2015 22:47 Última actualización 27 agosto 2015 5:0
La carne es sellada con sal gruesa especial y cocinada al carbón a fuego lento. También hay algunas marinadas. (Alejandro Meléndez)

La carne es sellada con sal gruesa especial y cocinada al carbón a fuego lento. También hay algunas marinadas. (Alejandro Meléndez)

Los gauchos vestidos con pantalones bombachos, botas de piel, faja y un lenço en el cuello, orgullosos ofrecen de mesa en mesa los cortes que cocinaron, brindando una conexión especial entre el churrasquero y el comensal.

Pese a la creencia, este personaje dedicado a la ganadería no es exclusivo de La Pampa argentina, en la zona de Río Grande, al sur de Brasil, también hay una tradición muy arraigada. Ahí los gauchos preparan sus cortes con espadas y los cocinan al carbón.

Este espíritu es el que se transmite en Texas de Brazil, restaurante fundado en Texas por empresarios brasileños y libaneses, respetando los procesos de la cocina gaucha.

Cuenta con más de 40 sucursales, principalmente en Estados Unidos, y recientemente inauguraron su primer local en la esquina de Newton y Masaryk, el cual cuenta con una espectacular terraza (para fumadores sólo entre semana) con vista a la glorieta de Arquímedes.

Texas de Brazil presume ser un rodizio brasileño distinto a otros. Para empezar, ofrece una barra de 50 ensaladas que no sólo sirve de complemento o entrada, es un verdadero manjar –atención vegetarianos- por su variedad de preparaciones y aderezos. Además incluye algunos platillos libaneses como cuscús y tabule, quesos finos, charcutería y frutos del mar.

Tiene una pequeña barra caliente con la tradicional feijoada, bisque de langosta, arroz, champiñones al vino tinto y papa con queso. Una de las estrellas de esta zona es la barra de salsas molcajeteadas, elaboradas al momento y al gusto.

En las mesas se le da al comensal un cartón con dos caras: en verde con la leyenda sim, por favor, y en rojo con não, obrigado, esto para indicar al gaucho si desea más carne o no.

Lo que hace especial este espacio, además de que el churrasquero ofrece el corte que preparó, es simplemente la carne, sus marinados y preparación. Son sellados con una sal gruesa especial y cocinados a fuego lento al carbón (en otros restaurantes se utiliza gas) para conservar los jugos, y algunos cortes son marinados con recetas de la casa durante 24 horas.

En cuanto se coloca el cartón en verde empieza el desfile de 15 cortes, los cuales se ofrecen en orden: salchichas brasileñas, pollo, cerdo, cordero y al último los de res, incluyendo la clásica picanha y el churrasco.

En la mesa se sirve un plato con puré de papa y plátano frito con un ligero sabor dulce, para limpiar el paladar entre espada y espada. Una vez satisfecho, coloque el semáforo en rojo.

Los ángeles del vino
Aquí no cuentan con un sommelier, pero sí con un wine angel. En una pared de ocho metros de altura se encuentra la cava climatizada, en donde una mujer (que simula a un ángel) hace un performance en el aire y se encarga de bajar las botellas de vino.

La pared está repleta de botellas. El espacio es para mil 525 y tienen 190 etiquetas de Europa y América. Las hay desde las clásicas Château Haut-Brion y Château Lafite, hasta un vino de la casa que es de origen chileno.

Texas de Brazil
Newton 62, Polanco, Miguel Hidalgo
Menú light (ensaladas): 295 pesos
Menú completo (carnes y ensaladas): 495 pesos

ALGUNAS RECOMENDACIONES

1
Costilla de cordero


Carne
2
Pechuga de pollo con tocino


Costilla de cerdo
3
Picanha


Carne
4
Lomo de cerdo con parmesano


Carne
5
Costilla de cerdo


Carne