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BUENA VIDA

BMW M3 y M4 el verdadero juguete de papá

En un viaje muy interesante al circuito Road America en Wisconsin, la firma alemana nos permitió conocer y manejar tanto en pista como en ciudad los dos nuevos exponentes deportivos y exclusivos de las Series 3 y 4.
Mario Rossi
21 junio 2014 20:20 Última actualización 22 junio 2014 5:0
BMW M4,

El automóvil BMW M4, producido por Bayerische Motoren Werke AG (BMW), fue presentado en el Salón Internacional del Automóvil de Ginebra, Suiza. (Bloomberg)

KOHLER, WISCONSIN.- Directivos de BMW nos brindaron, como siempre, la mejor información respecto a los autos que íbamos a conducir en uno de los cinco circuitos mejor catalogados y peligrosos de la Unión Americana. Los detalles muy claros, el auto ahora es más potente que la generación anterior, pero también es más económico en el consumo de combustible.

La ingeniería de estos autos, tanto en el sedán (M3) como en el Coupé (M4) fue muy cuidada desde su concepción basándose principalmente en la reducción de pesos. Tan es así que se lograron rebajar hasta 80 kilogramos en el cuerpo de los autos, esto gracias a la implementación de fibra de carbón (el techo esta construido en su totalidad de este polímero), aluminio para la suspensión y la base del auto así como para las tapas del cofre y cajuela.

Por su parte, el motor de seis cilindros en línea con tecnología M TwinPower Turbo y de altas revoluciones, completamente nuevo y desarrollado especialmente para la los nuevos BMW M3 y M4 Coupé, tiene una potencia máxima de 431 HP. Su par motor máximo, disponible durante un amplio margen de revoluciones, es de 550 Nm, (405 lb-pie de torque) lo que significa que supera el par máximo del modelo antecesor en aproximadamente un 40 por ciento. El consumo y las emisiones son inferiores en aproximadamente 25 por ciento. Tanto el M3 como el M4 Coupé logran hacer el 0-100 km/h en tan solo 4.1 segundos, esto gracias a la estupenda caja M DKG de doble embrague con manetas situadas detrás del volante de siete relaciones. En opción hay una manual de seis velocidades que, para los más puristas será toda una excelente sensación de manejo y respuesta de estos estupendos expresos alemanes.

En pista

Los autos estaban listos y formados en pista, justo esperándonos para ser conducidos a lo largo de un trazo de un poco más de cinco kilómetros. Subidas bajadas, curvas ciegas, pocos lugares de escape y un muro muy cerca del concreto en perfecto estado fueron nuestros escenarios a lo largo de cuatro vueltas por cada auto a probar.

Los primeros giros con vehículo insignia nos permitieron conocer las bondades del seis en línea turbo alimentado, que dicho sea de paso, la demora del turbo es prácticamente inexistente. La entrega de potencia y par son muy lineales, es decir, contundente y rápida. Tan es así que el motor gira hasta las 7 mil 300 rpm antes de que entre el limitador electrónico y nos recuerde del cambio que tenemos que hacer.

Las velocidades para estos simples conductores que sentíamos ser “excelentes” pilotos no es más que trabajo de una sublime labor de ingeniería alemana que nos permite fácilmente hacernos creer que somos nosotros quien manejamos el auto y para ser honestos, es el auto el que nos hace sentir tal adicción a la velocidad y excelente conducción, que es él, el que domina. Sin temor a equivocarme, la serie M de BMW es de lo mejor a nivel mundial en autos de producción que nos permite sentir toda esa potencia con solo apretar el pedal del acelerador. Una adicción difícil de dejar.

La conducción

El llegar a 240 kilómetros por hora en una recta de casi un kilómetro es muy fácil, pero si ésta es de subida, con cero visibilidad después de la colina de lo que hay es simplemente estresante, ya que cuando se supera esa “joroba” del circuito Road America el Control de Tracción junto con el ESP estarán cativos haciendo que el auto disminuya un poco la velocidad. La curva se divisa en poco metros, es hora de frenar y cuando esto sucede los frenos (en paquete extra) carbono-cerámicos de color dorado para las pinzas (los de acero vienen con pinzas en azul) actúan de forma excelsa y detienen al auto sin miramiento, tan es así que la fatiga es prácticamente nula lo que permite repetir frenadas fuertes en las siguientes curvas. Aceleramos y el soplido del turbo de nuevo empuja el auto para catapultarlo a aceleraciones inhóspitas.

El aprendizaje

Todo un gran día en el circuito, en calles aledañas y visitas a los pits nos permitieron conocer a fondo las bondades y las virtudes de este auto de ensueño que llegará a México en septiembre y que aún no hay un precio definido para nuestro mercado. Sin embargo, el BMW M3 del que no me bajé en casi cinco horas tenía un precio en Estados Unidos de 80 mil dólares ya con impuestos y con el paquete de frenos carbono-cerámicos. Estaremos atentos de los precios finales para nuestro mercado y de inmediato darlos a conocer.