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"Birdman" no es perfecta, pero merece el Oscar

La película de Alejandro González Iñárritu ganó cuatro estatuillas. Mucho para una sola noche. Que hablen los que saben. Su originalidad y propuesta formal fueron sus virtudes, dicen. Y contradicen: también tuvo errores de ritmo. Al final, la distinción fue justa para los críticos de cine mexicanos.
Ma. del Refugio Melchor S.
23 febrero 2015 22:32 Última actualización 24 febrero 2015 7:8
ME. Birdman: no es perfecta, pero merece su Oscar: críticos.

El crítico de cine Jorge Ayala Blanco, refiere que la separación del guionista Guillermo Arriaga benefició a González Iñárritu. (AP)

Sucedió la euforia. Llega el momento de la valoración de un momento inolvidable en la vida de Alejandro González Iñárritu, cuya película Birdman ganó cuatro estatuillas en la entrega de los premios Oscar: Mejor fotografía, guión, director y película. Mucho para una sola noche. Que hablen los que saben. Su originalidad y propuesta formal fueron sus virtudes, dicen. Y contradicen: también tuvo errores de ritmo. Al final, la distinción fue justa para los críticos de cine mexicanos.

El más entusiasta es Leonardo García Tsao, a quien le gustó tanto que la vería de nuevo. En su opinión, los miembros de la Academia fueron seducidos por la propuesta innovadora de González Iñárritu.

“Vieron originalidad, un arrojo formal. No es la primera vez que se hace ver que es (parece)una sola toma. Nunca se hizo de manera tan virtuosa. El tema también es relevante, la idea de la redención de un hombre que piensa que ya está acabado”, señala García Tsao.

El crítico Jorge Ayala Blanco es más severo en sus juicios. Destaca las contradicciones de la Academia: “Hay un poco de contrasentido. El personaje principal, un Batman decrépito (Birdman, interpretado por Michael Keaton), debió ganar el Oscar al Mejor actor y no se lo dieron. ¿Cómo puede ser la mejor película, que gira en torno a un personaje, y a éste no lo reconocen?”.

Para el columnista, Whiplash, Foxcatcher, El código Enigma y El francotirador fueron mejores películas que Birdman. En la categoría de director hubiera dado su voto a Bennet Miller (Foxcatcher), pero en fotografía coincide con el otorgado al también mexicano Emmanuel Lubezki. “Sin su fotografía no existe la película”, asegura.

Los votantes, afirma Ayala Blanco, se dejaron impresionar por la virtuosidad técnica de Birdman. “Impresionó a los miembros de la Academia una película quizá muy novedosa porque aparentemente es sólo un plano secuencia, aunque evidentemente hay lo que llamo surcidos invisibles”.

Refiere que la separación del guionista Guillermo Arriaga benefició a González Iñárritu: “se fue al extremo contrario, creo que haberse liberado de los flashbacks horribles que no dicen nada fue positivo, ahora el caso es que encuentre su equilibrio”.

Entre los defectos de Birdman, señala: “Hay como demasiada histeria, mucha autoexcitación en la película, no es para tanto pues. Otro defecto es que ya no sabe cómo terminar, no va a un punto determinado y se desinfla al final. Está mal construida dramáticamente”.

Diploma con mérito
A Daniel Krauze le parece justa la coronación de Birdman como Mejor película del año. “A diferencia de otros años, el 2014 tuvo varias -pero varias- películas interesantes. Grand Budapest Hotel, Whiplash, Boyhood y Birdman son todas superiores a The King’s Speech o The Hurt Locker, ambas ganadoras en años pasados”.

“En lo personal, me parece que Whiplash es una película superior tanto a Birdman como a Boyhood, pero Whiplash realmente nunca tuvo oportunidad de llevarse el gran premio de la noche. Las únicas dos que competían en esas categorías eran Boyhood y la de González Iñárritu. Y, desde mi punto de vista, Birdman es una película mejor actuada, ejecutada y armada. Sin caer en especulaciones conspiratorias, quiero creer que eso explica que le hayan dado el Oscar”, agrega.

En tanto, Felipe Coria considera mejor película a Grand Budapest Hotel y dice que hubiera premiado a su director Wes Anderson por su trayectoria, pero entiende los puntos finos que notó la Academia para galardonar la cinta de González Iñárritu. “Premiaron la base de hacer una película que parecía imposible y que está filmada con un concepto de una sola toma, muy al estilo de las cámaras digitales, y que tiene un equilibrio entre lo que es la técnica y el arte”. Aunque considera que el filme tiene sus defectos: “No es una película perfecta, tiene una parte medio viciada que no funciona”.

Para Mario Székely, por el contrario, hasta se quedaron cortos los premios. “Me fascinó, es un momento histórico para Alejandro, para su estilo, para su mancuerna con Lubezki; es un gran ejemplo de un director que sabe luchar por su historia, su visión, que en ese sentido le gana a Hollywood por proponer algo diferente”.

Es, añade, de las películas más innovadoras en lo que va del siglo. Plantea, según él, cuál es el futuro del cine en cuanto a la forma de contar la historia visualmente, y también a nivel del uso de la técnica sin sacrificar el contenido en el viaje interno del personaje.