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Berlín volvió a ser una fiesta y la libertad volvió a ser noticia

Los conciertos masivos de rock en los años 80 fueron el cincel y el martillo con el que los jóvenes berlineses empezaron a hacer grietas en El Muro de Berlín para derribarlo. Y volvió a serlo ayer en el festejo del 25 aniversario de su derrumbe. 
Myrna I. Matínez
09 noviembre 2014 23:31 Última actualización 10 noviembre 2014 5:0
Peter Gabriel, con "Héroes", hizo creer que en efecto la libertad era posible. (Reuters)

Peter Gabriel, con "Héroes", hizo creer que en efecto la libertad era posible. (Reuters)

El rock fue el cincel y el martillo con el que los jóvenes berlineses empezaron a hacer grietas en El Muro de Berlín para derribarlo. Y volvió a serlo ayer en el festejo del 25 aniversario de su derrumbe.

Los conciertos masivos realizados a finales de los 80 en El Muro del lado occidental no fueron una simple casualidad, sino una forma de ejercer presión, como años después confesó al periódico Die Welt el productor alemán Peter Schwenkow.

Uno de los primeros masivos cercano a La Pared fue Concert for Berlin, realizado del 6 al 8 de junio de 1987 con un cartel integrado por Génesis, David Bowie y Eurythmics. Alrededor de 3 mil berlineses orientales se acercaron a El Muro para escuchar, pero la policía lo impidió, entonces empezaron a gritar que se derribara la cortina.

El rock occidental era visto como una amenaza para el Este, una plaga que se esparcía entre los jóvenes. El sitio de noticias independiente DW publicó que Schwenkow direccionó algunas bocinas a Berlín Oriental como una especie de venganza. Faltaban cuatro días para la llegada de Ronald Reagan al festejo de los 750 años de la fundación de Berlín.

“Secretario General Gorbachov, si usted busca paz, si usted busca la prosperidad de la Unión Soviética y Europa oriental, si usted busca la liberalización, venga aquí a esta puerta. Señor Gorbachov, abra esta puerta. Señor Gorbachov, derribe este muro”, dijo en la puerta de Brandenburgo. Los ladrillos comenzaban a desmoronarse.

Alemania Oriental tuvo que empezar a realizar pequeños conciertos de rock como medio de contención. El más memorable fue el de Depeche Mode, en 1987. Pero la gente en lugar de calmarse, golpeaba más fuerte la barda.

Roger Waters no fue el primero en interpretar Another Brick In The Wall (Part II) en El Muro. Sus ex compañeros de Pink Floyd la tocaron el 16 de junio de 1988 en la Plaza de la República y una vez más, las bocinas fueron dirigidas al Oriente para repercutir la emblemática canción. El gobierno de la RDA y la Stasi estaban más preocupados por el concierto que sucedería tres días después en la puerta de Brandenburgo: el de Michael Jackson, así que decidieron hacer su propio masivo con Bryan Adams y el grupo Big Country. Eso no evitó las manifestaciones.

Según Erik Kirschbaum, en Rocking the Wall (2013), el concierto que inició el derribamiento del muro fue el de Bruce Springsteen. La BBC publicó que cuando El Jefe llegó a Alemania estuvo a punto de no salir a cantar porque le informaron que el concierto estaba dedicado a Nicaragua. Se sintió engañado. Este concierto fue el más importante en el Este con 300 mil asistentes.

Roger Waters y la caída final
El 21 de julio de 1990, ocho meses después de la caída de El Muro, Roger Waters realizó uno de los conciertos más significativos de la historia: The Wall – Live in Berlín, cerca de la Puerta de Brandemburgo. Más de 400 mil personas lo presenciaron.

Cuando era parte de Pink Floyd, Roger Waters, edificó el proyecto de The Wall, con el disco, la gira de los 80 y la película de Alan Parker, como uno de sus proyectos más personales. El álbum se convirtió en el máximo símbolo de la Guerra Fría.

Para el concierto se construyó una pared de 180 metros de largo por 25 de alto y se contó con una superproducción diseñada por Mark Fisher en la que se incluía los inflables gigantes de los personajes del filme. Ayer, Peter Gabriel, con Héroes, hizo creer que en efecto la libertad era posible.