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Becker forma a un Djokovic más agresivo

Novak Djokovic venció ayer al alemán Philipp Kohlschreiber en un par de horas (6-4, 6-4, 6-4). Quienes conocen el desarrollo del serbio aseguran que Boris Becker, entrenador de Nole desde 2014, ha modificado el juego de su alumno.
Domingo Aguilar Mendiola
29 junio 2015 23:27 Última actualización 30 junio 2015 5:0
La relación entre el preparador y el jugador es muy estrecha; ambos pasan mucho tiempo juntos fuera de las competencias. (Reuters)

La relación entre el preparador y el jugador es muy estrecha; ambos pasan mucho tiempo juntos fuera de las competencias. (Reuters)

En una década de presentaciones en Wimbledon, Novak Djokovic siempre se presenta con un triunfo y ayer no fue la excepción: venció al alemán Philipp Kohlschreiber en un par de horas (6-4, 6-4, 6-4). Quienes conocen el desarrollo del serbio aseguran que Boris Becker, entrenador de Nole desde 2014, ha modificado el juego de su alumno.

“Lo ha hecho más agresivo para pegarle a la pelota antes, ahora se acerca más a la red. Además mejoró su capacidad para jugar cuando la pelota no rebota”, explica Achim Stecker, especialista en tenis del diario Bild, quien además agrega que el alemán ha logrado que el actual líder del ranking mundial ponga mayor atención e intensidad en la disputa de cada punto. El aspecto mental presume un refuerzo.

La relación entre el preparador y el jugador es muy estrecha; ambos pasan mucho tiempo juntos fuera de las competencias y los entrenamientos. De acuerdo con Stecker, Djokovic es el hombre a vencer en el tercer Grand Slam del año, en el que su instructor se coronó tres veces (1985, 1986 y 1989) y mantiene la marca como el vencedor más joven: 17 años y 228 días (sólo Michael Chang lo supera como el ganador de un grande con menos edad, al triunfar en Roland Garros con 17 años y 110 días).

El tenista de 28 años voltea a las gradas con cada punto a favor o en contra. La complicidad maestro-alumno es tal que Djokovic aseguró ayer que se “comunica” con Becker a través de la mirada y la motivación con gritos de aliento y aplausos. “¿Se trata de decir que hago trampa? ¿Que las hace mi equipo?”, expresó el líder mundial después del juego de ayer, en alusión a la comunicación que mantiene con su instructor durante los duelos.

El preparador escribió en su biografía My Life and Career at The All England Club: “la gente me dice a veces que el tenis es ahora más aburrido que cuando yo jugaba y cuando les pregunto por qué, me contestan que hay menos personajes”. A pesar de que el balcánico suele ser uno de los atletas más expresivos cuando celebra o lamenta una acción, asegura que la decaída del espectáculo se debe a que ya no hay grandes rivalidades porque los atletas no pueden expresar su frustración ni verdadera forma de ser por la imagen que deben mantener ante los medios. Además, dejó en claro que la relación entre su pupilo y Roger Federer, quienes se disputan el liderato del deporte, no es buena. El suizo desmintió estas acusaciones y expresó que se debe tener cuidado con lo que se dice.

Según Stecker, “a Djokovic le atrae el carisma de Becker. Era uno de sus ídolos y disfrutó de sus triunfos”, motivo por el cual se acercó al alemán para que lo ayudara a incrementar su palmarés, así como calidad de desempeño. La decisión de incluirlo en la optimización de su desarrollo la tomó junto a Marian Vajda, quien dirigía a Djokovic desde 2006. “Boris es un tipo muy gracioso y ambos pasan mucho tiempo juntos. Nole ha dicho que Becker es un gran relatador de historias, y esa es la forma en que lo motiva”, dice el colaborador de Bild.

En 2009, Andre Agassi declaró a Der Spiegel que una persona “feliz” no puede ganar en Wimbledon y acusó al temor de hacer el ridículo como el culpable de su aseveración. Hoy el campeón defensor hace gala de su momento deportivo y apunta de nuevo al trono. Boris y Novak “se divierten juntos y se nota”, afirma Stecker.

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