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DEPORTES

Barras deportivas encienden las alarmas

Carlos Simonelli, investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, dijo que en Argentina las barras son controladas por movimientos sociales y líderes de partidos para “fines no democráticos”.
Isaías León / corresponsal
30 marzo 2014 19:56 Última actualización 30 marzo 2014 19:56
Escenas de violencia en el Estadio Jalisco. (Cuartoscuro)

Escenas de violencia en el Estadio Jalisco. (Cuartoscuro)

ZACATECAS.- El enfrentamiento registrado la semana pasada en el Estadio Jalisco, donde policías fueron agredidos por aficionados de las Chivas del Guadalajara, debe encender las alarmas de la autoridad ante las posibles condiciones de marginalidad de los jóvenes que participan en las mismas.

Carlos Simonelli, investigador de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), advirtió que en caso de continuar por ese camino, podría suceder lo mismo que en Argentina, donde las barras son controladas por movimientos sociales y líderes de partidos para “fines no democráticos”.

Sociólogo egresado de la Universidad de Buenos Aires, Simonelli detalla que en su país las barras fueron pieza fundamental para alentar la democracia en aquel país, en medio de una de las peores dictaduras de América Latina.

Las barras tuvieron efervescencia durante la dictadura; en momentos donde no te permitían expresar opiniones, el futbol sirvió para ello porque se coreaban consignas en contra de la dictadura y a favor de políticos conscriptos”.

Detalla que las “hinchadas tienen un papel importante a favor de la democracia ya ahora, son funcionales a partidos políticos o algunos dirigentes” en aquel país.

Añadió que además del espectáculo que se ha generado en los medios de comunicación “donde es rentable poner en horario estelar a un grupo de personas golpeando a un policías”, es tiempo de analizar que sucede con estas personas.

¿Más allá de esto que hay? ¿quiénes son esos jóvenes? ¿quiénes los organizan? La teoría del contagio desde la sociología es una teoría vieja; basta ver las imágenes para percatarse que al interior de los mismos existe una organización y se nota quienes tienen jerarquías y rangos. No es sólo el asunto del enojo y ver en el policía al padre que es trabajador proletario”.

Puntualizó que en esos microespacios se generan micropoderes y “se reproduce lo que está sucediendo en otros espacios donde la sociedad no te permite hacer eso”.

Simonelli llamó a atender este asunto para evitar que se presenten casos como los que se suscitan en la ciudad de Rosario, en Argentina, donde cada fin de semana los ciudadanos se resguardan en sus casas ante los enfrentamientos de las “barras” de Rosario Central y Newell’s Old Boys “donde uno puede terminar en medio de una balacera”.