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Barras bravas argentinas infiltradas en el futbol mexicano

Mónica Nizzardo, fundadora de la ONG Salvemos al Futbol, con residencia en Argentina,  asegura que algunos dirigentes de Rosario Central, Argentinos Juniors y Boca Juniors, están viviendo en México.
Francisco Arredondo R.
26 marzo 2014 22:23 Última actualización 27 marzo 2014 5:0
“No hay voluntad política, los directivos de los clubes también son responsables", asegura la exdirigente de Salvemos al Futbol. (Cuartoscuro)

“No hay voluntad política, los directivos de los clubes también son responsables", asegura la exdirigente de Salvemos al Futbol. (Cuartoscuro)

En los últimos años, integrantes de barras argentinas se han infiltrado en grupos de animación de clubes en la Liga MX, muchos contratados por dirigentes de los equipos, reveló Mónica Nizzardo, fundadora de la ONG Salvemos al Futbol, con residencia en Argentina. Entre 2006 y 2012, esta organización le declaró la guerra a la violencia en los estadios pamperos.

Salvemos al Futbol, es una asociación civil que funciona como ONG, creada en 2006, con el objetivo de establecer un punto de encuentro para todos los socios y simpatizantes de clubes de futbol, y llevar a la justicia todo hecho de violencia o corrupción. Nizzardo, una actriz y profesora de teatro, música y francés, además de fanática de Atlanta (de la cual fue vocal de la comisión directiva), creó el organismo no gubernamental.

De acuerdo con su experiencia, reveló a EL FINANCIERO que durante las investigaciones hechas para terminar con las barras bravas en su país, se encontraron con la información de que varios barristas de clubes argentinos fueron contratados por instituciones de clubes en México.

“Hay barras bravas argentinas viviendo en México, algunos de Rosario Central, Argentinos Juniors, gente de diferentes barrios y de diferentes ciudades de Argentina”, señaló desde Buenos Aires. “En su momento habíamos entendido que eran dirigentes que en ese momento estaban en el Pachuca, y que fueron contratados por ellos para ‘instruir’", agregó.

Nizzardo también comento que en Argentina hay líderes de porras que dan cursos para barristas, como es el caso de Rafael Di Zeo, ex jefe de la barra brava de Boca Juniors. “Eso se sabe abiertamente, porque lo dicen los dirigentes de las barras, como ‘La Doce’. Di Zeo da clases a gente que viene de otros países a ver cómo se maneja el poder de la tribuna ", aseguró la ex dirigente, quien en diciembre de 2012 renunció a su cargo en Salvemos al Futbol, por las constantes amenazas que recibió.

Mónica afirmó que en México, como sucede Argentina, no se tiene una lucha frontal contra las barras bravas, por el poder que estos grupos tienen. “No hay voluntad política, los directivos de los clubes también son responsables, pero también a su vez son víctimas en algunos casos, porque las barras actúan jugando con el miedo de los dirigentes. Frente a esto hay un Estado ausente, ése es el problema”, concluyó.