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Barba… ritual artístico

Cuidarse y cortarse la barba no es cualquier cosa, sino que conlleva un proceso específico que lo vuelve todo un deleite. Las barberías no han perdido su esencia como puntos de reunión masculinos.
Lizbeth Hernández
13 julio 2016 21:47 Última actualización 14 julio 2016 5:0
Delinear el vello facial es todo un ritual. (Especial)

Delinear el vello facial es todo un ritual y las barberías no han perdido su esencia. (Especial)

En la antigua Grecia, cortar y arreglar barbas llegó a ser una profesión. Durante el proceso, los hombres conversaban sobre temas filosóficos y políticos. Siglos después las barberías no han perdido su esencia como puntos de reunión masculinos, e igual que en sus comienzos, delinear el vello facial es todo un ritual.

El rescate de estos espacios comenzó como una tendencia de la denominada cultura hipster, concepto que se ha ido puliendo. Las clásicas y casi extintas peluquerías para caballeros cedieron la estafeta a templos de estética vintage, en los que se puede disfrutar de un buen whisky o una cerveza, al tiempo de ser agasajado con una toalla caliente en el rostro.

Confortables sillones forrados de piel, brochas, navajas, pócimas especiales para el rasurado y el afeitado conviven bajo un aire de sofisticación que mezcla tradición y vanguardia. La barba y el bigote son sinónimos de masculinidad, por eso deben estar bien cuidados: recorte, alineado y arreglo son básicos para ello.

“Los hombres acudimos a la barbería porque siempre es muy importante cuidar nuestra imagen, es algo que nos hace ver bien y al mismo tiempo nos hace tener seguridad y sentirnos cómodos en cualquier ámbito”, comenta Marco Saldaña, socio de La Barbería, espacio que rescata el concepto tradicional de reciente apertura en El Palacio de Hierro Polanco.

Saldaña es socio de Alejandro Lepe en Barbería Capital, establecimiento con tres sucursales en la Ciudad de México y una en Guadalajara. Esa experiencia exitosa fue la que los llevó a hacer alianza con la tienda departamental y abrir un espacio para el deleite masculino. Se trata de un salón con decorado al estilo inglés, que ofrece los servicios de grooming (cuidado de la barba con afeitado perfecto), shaving y corte de cabello.

“Son espacios creados y diseñados por hombres y para hombres. Tenemos barberos expertos, servicios de calidad y productos enfocados 100 por ciento al mercado masculino”, añade Saldaña, quien asegura que los capitalinos prefieren la barba larga, de aproximadamente 3 centímetros, en forma redonda o rectangular.

Los cortes de cabello también son parte de sus especialidades. En general, tienen su base en la escuela clásica y basta con una breve charla entre cliente y experto para definir el adecuado.

Además ofrecen paquetes como el clásico, que incluye corte de cabello, afeitado o arreglo de barba y bigote por 440 pesos, o el paquete capital, con corte de pelo y afeitado con doble tratamiento de toalla caliente por 480 pesos.

PROCESO COMPLETO
-Cepillan y peinan el vello facial para estimular las zonas que necesitan emparejarse.
-Le dan forma y emparejan con tijera y máquina.
-Cepillan de nuevo.
-Reclinan la silla para que el cliente tenga una posición cómoda y se relaje.
-Aplican espuma de afeitar para suavizar el vello y colocan una toalla caliente por alrededor de 2 o 3 minutos para abrir los poros.
-Retiran la toalla caliente, aplican aceite pre-shave y espuma para afeitar para que el paso de la navaja sea suave y certero, pero que no irrite la piel.
-Afeitan la parte superior de las mejillas y la parte inferior del cuello, todo en el sentido del crecimiento del vello para evitar irritaciones. Al final del afeitado se aplica una toalla fría en el rostro con el fin de cerrar los poros.
-Se retira la toalla fría y se aplica líquido after shave. Se peina la barba, se cepilla, se le aplica un bálsamo y se cepilla nuevamente para dar el look final.