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Atlanta, cruce de historias

Liderados por Matt Ryan, quien es candidato al Jugador Más Valioso de la NFL, los Halcones de Atlanta disputarán su segundo juego de campeonato de la Conferencia Nacional en el Georgia Dome, al que buscan darle una memorable despedida.
Alain Arenas
18 enero 2017 22:16 Última actualización 19 enero 2017 5:0
Atlanta enfrentará a Green Bay en el Georgia Dome, que albergará su último partido de futbol americano profesional. (Alejandro Gómez)

Atlanta enfrentará a Green Bay en el Georgia Dome, que albergará su último partido de futbol americano profesional. (Alejandro Gómez)

La última vez que los Halcones de Atlanta fueron anfitriones de un Juego por el Campeonato de la Conferencia Nacional en el Georgia Dome, fue contra San Francisco en 2012. Matt Ryan, su quarterback, lanzó para 396 yardas y un touchdown. Pero en el tercer cuarto tuvo una intercepción cuando los 49ers habían recortado la desventaja, de hasta 17 puntos, a tres.

En la segunda mitad, la ofensiva no consiguió sumar más unidades, mientras que San Francisco sumó una anotación más que le aseguró la victoria y el boleto al Super Bowl XLVII. El descalabro significó la última ocasión que el egresado de Boston College jugara un partido de postemporada en su estadio.

Pero en esta campaña retomó la inercia ganadora. Lideró a Atlanta para que fuera la segunda ofensiva más productiva de la NFL. Tuvo 38 envíos de touchdown por siete intercepciones. La liga lo nombró mariscal de campo titular del equipo All Pro y es candidato a ganar el premio al Jugador Más Valioso.

“Su buen desempeño se debe a que pudo aprender el sistema de Kyle Shanahan, coordinador ofensivo del equipo. Éste tiene una mayoría de jugadas que obligan a Ryan a salir de la bolsa de protección, con lo que se quita presión de los defensivos. Si bien limita el campo de visión, la precisión de Ryan ayudó a que encuentre a sus receptores, como Julio Jones, quien se vio especialmente beneficiado de esta nueva ofensiva”, señala Raúl Allegre, exjugador de la NFL entre 1983 y 1991.

El desempeño del quarterback de noveno año impulsó a Atlanta a ganar el título de la División Sur de la NFC, a vencer a Seattle en la ronda divisional y meterse de nueva cuenta a la final de la Conferencia Nacional, en la que enfrentará a Green Bay en el Georgia Dome, que albergará su último partido de futbol americano profesional.

La inauguración del inmueble se remonta a 1992. El evento más grande que albergó fueron los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. La mitad del pasto se dividió en dos. En una se instaló la duela para las competencias de basquetbol y en la otra se llevaron a cabo las pruebas de gimnasia artística y balonmano.

En la NFL fungió como la casa de los Halcones durante 24 temporadas y fue sede de los Super Bowl XXVIII y XXXIV. También albergó varios tazones colegiales de futbol americano, partidos de futbol amistosos y de Copa Oro. Se le volvió a adaptar una duela para que se jugaran las semifinales del baloncesto universitario en 2002, 2007 y 2013. Además de que acogió funciones de lucha libre de la WWE y otros eventos, como conciertos.

“Es un estadio cerrado que cuando los aficionados hacen ruido, éste se multiplica. Las ofensivas rivales se ven perjudicadas al no escuchar algunas indicaciones. El problema es que no tiene los servicios con los que otros inmuebles en la liga cuentan actualmente, como techo retráctil o un complejo de tiendas a su alrededor. La construcción de un nuevo estadio es para ponerse a la par de otros complejos que se construyeron recientemente”, agrega el también analista de ESPN.

En esta temporada, Ryan hizo del Georgia Dome su fortaleza. Ahí lanzó 22 de sus pases de touchdown e incluso en el partido de la semana 4 contra Carolina, lanzó 505 yardas, su cifra más alta desde que debutó en la NFL. En ese mismo partido, el receptor Julio Jones tuvo 300 yardas aéreas, actuación que quedó registrada como la sexta más alta en un partido de temporada regular.

“Para que la dupla Ryan-Jones tuviera este efecto se debe a varios factores, entre ellos la altura del mismo Jones (1.93 metros). La ofensiva de Shanahan usa mucho a los receptores en trayectorias largas. Otro factor a favor fue que el quarterback se deshiciera rápido del ovoide”, sostiene el otrora pateador.

El domo se demolerá en este año en una fecha aún no revelada. El equipo ocupará el Mercedes-Benz Stadium, que terminará de construirse en 2017.

SHANAHAN, EN DUDA
El buen desempeño de Kyle Shanahan al frente de la ofensiva de Atlanta llamó la atención de San Francisco, equipo que tuvo la segunda peor ofensiva de la NFL. El coordinador ya se habría entrevistado con el equipo californiano, de acuerdo a Yahoo Sports, que sólo esperarían su respuesta para que asuma el cargo.

“Si se va, sería un golpe duro para Ryan y Atlanta, se perdería la buena mancuerna que hicieron en los últimos dos años. Tendrían que traer otro coordinador y vendría otro sistema”, finaliza el exjugador.