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Astana y su largo camino a Milán

El FC Astana, no sólo se trata del primer conjunto de Kazajistán en clasificarse a la fase de grupos de la Champions League, sino del emblema de un país ávido de visibilidad internacional, y que en la última década ha adquirido un poder económico impresionante gracias a sus abundantes recursos petroleros.
Eduardo Bautista
14 septiembre 2015 23:9 Última actualización 15 septiembre 2015 12:23
La ciudad de Astana, capital de Kazajistán, fue diseñada por los reconocidos arquitectos Norman Foster y Kisho Kurokawa. (Cortesía)

La ciudad de Astana, capital de Kazajistán, fue diseñada por los reconocidos arquitectos Norman Foster y Kisho Kurokawa. (Cortesía)

La Champions League 2015/2016 arranca hoy con un factor político escondido entre sus 32 equipos: el FC Astana. No sólo se trata del primer conjunto kazajo en clasificarse a la fase de grupos del máximo torneo europeo, sino del emblema de un país ávido de visibilidad internacional, y que en la última década ha adquirido un poder económico impresionante gracias a sus abundantes recursos petroleros.

Como ya es costumbre, la cancha se convertirá en un escaparate de intereses políticos y comerciales. Kazajistán es una nación rica y joven, pero poca gente puede ubicarla en el mapa. Por eso el gobierno de Nursultan Nazarbaev –el único presidente que ha tenido el país en sus 24 años de historia– se interesó tanto en que el Astana participara en uno de los eventos deportivos más populares del planeta.

Todo en Kazajistán es incipiente. Al más puro estilo soviético, la mayoría de las industrias pertenecen al Estado. El FC Astana es propiedad del fondo soberano Samuryq-Qazyna. Todo lo que sucede en la cancha se planea en el congreso. Es un club en pañales. Nació en 2009 bajo el nombre de Lokomotiv Astana, como parte de un programa gubernamental para promover el futbol entre la sociedad kazaja. Al evento de inauguración incluso acudieron los ex futbolistas Luis Figo y Oliver Kahn.

“Cuando Nazarbayev nos confió la misión de fundar un club que se clasificara a la fase de grupos de la Liga de Campeones, muchos pensamos que era irrealista. Sin embargo, los hechos nos han desmentido. Somos un país emergente. Tarde o temprano, teníamos que entrar en el mundo del gran futbol”, admitió la semana pasada el entrenador del club, el búlgaro Stanimir Stoilov.

La participación del Astana amplía el mapa geográfico de la Champions League. Sus rivales, Benfica, Atlético de Madrid y Galatasaray, deberán añadir horas de vuelo a sus agendas. De hecho, el Grupo C es el que más viajará en el torneo. Los Colchoneros deberán recorrer, tan sólo en la fase de grupos, 8 mil 941 kilómetros. En cambio, uno de los principales favoritos, el Bayern Munich, perderá mucho menos tiempo en el avión, con un recorrido de 2 mil 837 kilómetros.

En Kazajistán se viven días de fiesta. Restaurantes, bares y hasta plazas públicas transmitirán los partidos del Astana. Y es que la ciudad también es joven. Se convirtió en capital apenas en 1998. El presidente Nazarbaev quiere convertir este gélido lugar en una de las metrópolis más atractivas del planeta. La ciudad fue diseñada por los reconocidos arquitectos Norman Foster y Kisho Kurokawa. Enormes rascacielos adornan sus calles y hay más de 17 teatros construidos con mármol siciliano. El estadio del FC Astana es la cereza del pastel: es uno de los más modernos de Asia y tiene una capacidad para 30 mil espectadores.

“Todos nuestros equipos han sido diseñados por especialistas deportivos. Nuestro club reflejará una imagen positiva del país. Por fin nos mediremos contra las grandes franquicias mundiales del futbol”, aseguró un Nazarbaev sonriente, consciente del gran paso que ha dado Kazajistán en el deporte.

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