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DEPORTES

Así es el circuito modelo del beisbol

Por sus estadios y nivel competitivo, la Liga Mexicana del Pacífico se consolida como el torneo invernal más competitivo económica y deportivamente de la región.
Alain Arenas
09 octubre 2017 22:30 Última actualización 10 octubre 2017 5:0
Beisbol

(Especial)

La Liga Mexicana del Pacífico (LMP) es el único de los circuitos de la Confederación de Beisbol Profesional del Caribe (CBPC) –integrada junto con Cuba, Venezuela, Puerto Rico y República Dominicana– que cuenta con un buen potencial económico y con un alto nivel deportivo, debido a que el resto de los certámenes es inestable por las crisis económicas y políticas que sufren el resto de sus similares.

Omar Canizales preside la LMP desde mayo de 2009. Desde su nombramiento se han construido tres estadios (Hermosillo, Culiacán y Ciudad Obregón), remodelado uno (Jalisco) y anunciado la futura renovación de dos más (Mazatlán y Los Mochis). El directivo explica que la estabilidad de la Liga se debe, en gran parte, a su infraestructura.

“Los gobiernos locales y la LMP entendimos que contar con estadios de primer nivel no es un lujo, sino una inversión. La infraestructura permite a los equipos la venta de souvenir, alimentos y ofrecer actividades a los aficionados en sus explanadas, tal y como lo hacen en las Grandes Ligas. Mientras que cuando no se disputa la temporada, los gobiernos utilizan los complejos para ser sede de eventos deportivos –como las fases previas del Clásico Mundial– y otros espectáculos –como conciertos–”, explica Canizales.

El presidente dice que la única aportación económica que hacen los gobiernos municipales es el préstamo de los estadios y que el resto de los servicios, atracciones, sueldo de los peloteros y mantenimiento de la Liga recae enteramente en los dueños de las franquicias de la LMP, quienes –en su mayoría–, son empresarios.

En el resto de las Ligas del Caribe las cosas son diferentes. En Venezuela, por ejemplo, Petróleos Venezolanos (PDVSA) ofreció un patrocinio de 9 millones de dólares a la Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP) –los cuales se repartieron entre los equipos y el mismo circuito– para que se pudiera disputar esta temporada, explica Ignacio Serrano, periodista venezolano del portal en español de la MLB.

“Existen repercusiones por la inestabilidad del país. Por ejemplo, Frank Díaz –jardinero del Piratas de Campeche– y Pedro Rodríguez –cerrador del Leones de Yucatán– tenían como costumbre jugar en verano en México y en invierno en Venezuela. Esta campaña decidieron no hacerlo y ni siquiera regresaron a Sudamérica. Prefirieron no jugar en una Liga invernal y quedarse en territorio mexicano, porque no quieren arriesgar a sus familias a que sufran por el desbasto de medicinas y artículos de primera necesidad que tiene Venezuela”, asegura Serrano.

La infraestructura de la LMP –destaca Canizales–permitió al circuito mexicano incrementar el precio de sus entradas y, por consiguiente, mejorar el sueldo de los peloteros. El nivel del certamen se elevó y facilitó que varias televisoras firmaran contratos para transmitir sus partidos. ESPN y TVC Deportes son algunas cadenas que adquirieron los derechos, con lo que –según el directivo– pudieron sumar más ganancias. Para la temporada 2017-2018 –que inicia hoy con el encuentro entre el Cañeros de Los Mochis y el Águilas de Mexicali– el boleto más económico tiene un precio de 50 (Los Mochis) y el más caro de 500 pesos (Ciudad Obregón).

Mayli Estévez –reportera del portal OnCuba– dice que el costo de las entradas es radicalmente diferente a las de la Serie Nacional, la Liga de beisbol cubana, que se venden en un peso cubano (18 mexicanos), lo que las convierte en las más accesibles de todas las Ligas de los circuitos latinoamericanos.

“El beisbol cubano también carece de buena infraestructura. El paso del huracán María afectó a todos los estadios y perdieron el alumbrado que tenían. Para esta temporada, que ya inició, los partidos se juegan a partir de las 10 de la mañana y hasta que anochezca. Esto afectó la asistencia a los estadios; prácticamente se juegan sin público por el horario, lo que provoca que los ingresos sean mínimos”, afirma Estévez.
Cuba y Venezuela no son los únicos circuitos que tienen problemas económicos para su campaña 2017-18.

El viernes pasado, la Liga de Beisbol Profesional de Puerto Rico Roberto Clemente (LBPRC) informó que debido al paso del huracán María, que causó destrozos en la isla, sólo participarán cuatro equipos, que jugarán únicamente de jueves a domingo, igualmente en horario diurno y que el campeonato arrancará hasta el 6 de enero, en lugar del 15 de noviembre.

La Liga de Beisbol de República Dominicana vive una situación similar. En julio pasado nombraron a Vitelio Mejía como nuevo presidente, con el objetivo de sanear la crisis económica del certamen, según informó el diario El Día de aquel país.

Serrano y Estévez coinciden en que la LMP es la más estable económicamente para los peloteros y que es una de las dos –junto a la dominicana– más competitiva de los certámenes invernales.

“Los dos torneos que planean los directivos de la Liga Mexicana de Beisbol provocaron que estemos alerta para hacer una nueva planeación para el futuro de la LMP. No queremos convertirnos en un circuito veraniego, pero estamos en un análisis para una expansión a otras plazas en el país”, añade Canizales