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culturas

Arte subversivo en Parque Galería

Parque Galería apuesta por artistas de postura crítica en respuesta al interés del mercado por discursos contestatarios. Es un espacioso recinto en la colonia Roma que fue inaugurado en septiembre pasado.
Rosario Reyes
10 abril 2016 21:51 Última actualización 11 abril 2016 5:0
Parque Galería representa a artistas que ya forman parte de museos o colecciones importantes y se prepara para lanzar talentos emergentes. (Braulio Tenorio)

Parque Galería representa a artistas que ya forman parte de museos o colecciones importantes y se prepara para lanzar talentos emergentes. (Braulio Tenorio)

El arquitecto Homero Fernández, el economista Andrés Rojo y la historiadora del arte Ana María Sánchez son los galeristas que llevaron a la pasada edición de Zsona Maco una de las piezas más controversiales: El Excusado, el retrete que replica la fachada del Museo Soumaya, obra de Santiago Sierra y Yoshua Okón.

Los tres jóvenes representan artistas cuyo trabajo tiene una postura crítica o francamente subversiva, a través de Parque Galería, un espacioso recinto en la colonia Roma que inauguraron en septiembre pasado.

De acuerdo con Ana María Sánchez, es un síntoma del orden actual que los artistas contemporáneos aborden asuntos políticos o sociales de manera creciente.

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"El Excusado", de Santiago Sierra y Yoshua Okón

  

El Excusado

“Los jóvenes están muy enfocados en esos temas. Y es preocupante que estos artistas prácticamente no tenían cabida en el mercado”. La galerista advierte que las expresiones subversivas o políticamente incorrectas como El Excusado -que se vendió en 50 mil dólares- encuentran hoy mayor interés por parte del mercado, una situación que ha permitido la apertura de un espacio como Parque Galería. Las piezas aquí expuestas se venden en 20 mil dólares en promedio.

Ejemplo de lo anterior es la obra de Andrea Geyer, quien plantea una reflexión sobre lo que significa ser mujer a partir del concepto de
modernidad.

TALENTO
Ubicada en Puebla 170, Roma Norte, Parque Galería representa a Camel Collective, Livia Corona Benjamin, Didier Faustino, Andrea Geyer, Yoshua Okón y Allen Ruppersberg.
Emprendedores. Homero Fernández y Ana María Sánchez, fundadores del espacio.


En los muros de la galería, la artista mexicana radicada en Nueva York, despliega páginas en blanco como alegoría de la nulidad existente respecto a la mujer. También exhibe fotografías y pinturas con imágenes sobrepuestas que fragmentan a sus modelos femeninos, un ejercicio que alude a la intersección entre política, cultura e historia, desde una perspectiva de género.

MERCADO EMERGENTE
Si bien a finales del siglo XX proliferaron nuevas galerías y un importante movimiento de artistas emergentes germinó, el mercado no se había consolidado, lo que obligó al cierre de espacios y a que los creadores se quedaran con obra sin vender.

Pero en la última década, asegura Ana María Sánchez, ya se puede hablar de un mercado de arte nacional al que está dirigido este espacio.

Esta consolidación comercial obedece, explica, a que galerías como Labor, Minerva Cuevas, o Kurimanzutto, han reunido a los artistas que ya trabajaban sobre problemáticas políticas, sociales o económicas desde una perspectiva crítica, haciéndolas visibles. Es por eso que ahora, sostiene, el mercado está abierto a los artistas emergentes que, de manera destacada tienen un discurso político en su obra.

Siguen siendo pocas las galerías que incluyen estos trabajos en su oferta, afirma. Conviven con espacios de artistas como Soma, que además es un centro educativo; Lulu, Casa Mawuad, Lodos, o Luz y Fuerza.

“Eso ha cambiado muchísimo la escena nacional de arte y nos ha hecho a los galeristas esforzarnos por entender qué es lo que está pasando. No podemos quedarnos con las puertas cerradas pensando sólo en vender”, asegura.

Parque Galería representa a artistas que ya forman parte de museos o colecciones importantes y se prepara para lanzar talentos emergentes. Atiende tanto al mercado institucional como al coleccionismo y busca vincularlos, al colocar obra de sus artistas en museos o fundaciones y llamar la atención a los propietarios sobre la importancia de mover sus piezas para incrementar su valor.

En verano, el recinto comenzará a trabajar con Noé Martínez, un artista michoacano de 28 años que debuta con un proyecto en el que lleva trabajando cinco años: la recuperancion de los archivos del Taller de Investigaciones Plásticas, un grupo artístico que vivió en una comunidad purépecha a finales de 1970.

“Para nosotros es importante crecer junto con los artistas. Somos galeristas jóvenes y queremos trabajar con los creadores de nuestra generación, formar juntos un equipo que está generando contenidos y haciendo cuestionamientos con nuestra propia voz”.