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Arrevillaga recupera al artista adolescente

¿Puede el teatro cambiar la vida de una persona? La respuesta, dice Hugo Arrevillaga, quizás se halle en "Ventanas", el montaje con el que retorna a Wajdi Mouawad, el dramaturgo cuya obra se ha encargado de dar a conocer en México y a quien ha dedicado la mayor parte de su trabajo escénico. Se presenta en la Caja Negra del CUT.
Eduardo Bautista
27 octubre 2014 23:49 Última actualización 28 octubre 2014 5:0
Lo que más le emocionó de esta escenificación fue la convivencia con los jóvenes. (Cortesía)

Lo que más le emocionó a Arrevillaga de esta escenificación fue la convivencia con los jóvenes. (Cortesía)

Lo que más le interesa hoy a Hugo Arrevillaga es que los actores jóvenes recuperen el espíritu artístico a través de la siguiente pregunta: ¿puede el teatro cambiar la vida de una persona? La respuesta, dice, quizás se halle en Ventanas, el montaje con el que retorna a Wajdi Mouawad, el dramaturgo cuya obra se ha encargado de dar a conocer en México y a quien ha dedicado la mayor parte de su trabajo escénico.

En esta ocasión eligió al autor libanés de nacionalidad canadiense para que 14 estudiantes del Centro Universitario de Teatro (CUT) se graduaran. ¿La razón? “La obra de Mouawad indaga en el espíritu adolescente, en estos impulsos rabiosos e impertinentes que suelen tener los jóvenes para darle sentido a su existencia. El espíritu de un artista es el espíritu de un adolescente”, contesta Arrevillaga, quien además tiene en cartelera la obra Punto de Cruz, de Francisco Reyes, en el Teatro Benito Juárez.

Creada a partir de dos piezas de Mouawad, Solos y Sueños, y de una serie de entrevistas realizadas al ganador del Premio Molière (Francia, 2005), la obra se presenta en la Caja Negra del CUT, hasta el 16 de noviembre, mes en que Mouawad visitará la ciudad como parte de la Cátedra Bergman de la UNAM.

“Lo fundamental en la intertextualidad de Ventanas es que el teatro tiene esa manera misteriosa de entremezclar la realidad con la ficción. Eso creó una empatía profunda entre los actores y Mouawad”, explica Arrevillaga, quien de este autor ha puesto títulos como Litoral, o la llamada trilogía de la sangre: Incendios, Bosques y Cielos.

Lo que más le emocionó de esta escenificación fue la convivencia con los jóvenes, quienes colaboraron en la realización del guión a través de sus opiniones acerca de la vida y la realidad teatral mexicana.

“Los entrevisté durante unos tres meses. Quería conocer su opinión como artistas y jóvenes contemporáneos. Lo interesante del montaje es cómo éste ha jugado con los actores. Lo que empezó siendo escrito por Wajdi, acabó siendo una conversación con ellos.

Los estudiantes me ayudan a establecer un diálogo con quien fui y con quien soy actualmente. Lo que me interesó de este proyecto fue retomar la génesis del artista. Más que un ejercicio académico, Ventanas es mi necesidad por continuar la vida adolescente a través del mundo lúdico del teatro”.