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Arcilla… el peor enemigo de Djokovic

La arcilla es el peor enemigo del tenista serbio Novak Djokovic, tanto por la complejidad para jugar sobre esta superficie como por sus problemas físicos. Nunca ha ganado el Roland Garros, el único que se juega sobre polvo de ladrillo.
Alain Arenas
02 mayo 2016 23:15 Última actualización 03 mayo 2016 5:0
En la tercera ronda de Roland Garros 2005 se tuvo que retirar del juego que sostenía contra Guillermo Coria. (Erick Retana)

En la tercera ronda de Roland Garros 2005 se tuvo que retirar del juego que sostenía contra Guillermo Coria. (Erick Retana)

Cuando Novak Djokovic perdió su primera final corría el año de 2006. Se enfrentó a Stanislas Wawrinka en el Abierto de Umag, disputado en arcilla. Mientras se desarrollaba el primer set, el serbio tuvo que pedir asistencia médica en dos ocasiones. Finalmente se desmayó y tuvo que abandonar el encuentro por problemas respiratorios. Aquella derrota en territorio croata es una de las ocho sobre polvo de ladrillo en su carrera.

Djokovic ha ganado 11 Grand Slams (seis veces el Abierto de Australia, dos el de Estados Unidos y tres Wimbledon), pero en ninguna ocasión Roland Garros, el único que se juega en arcilla. El Masters 1000 de Madrid –en el que comienza su participación mañana y también se juega sobre esta superficie- lo ha ganado en una ocasión y no ha podido avanzar en otras seis ocasiones a la final, en sus 10 años de carrera en el Tour de la ATP.

“El que juega en arcilla es alguien con mucho físico, que tiene mucha resistencia y que hace que sus rivales y él corran más. Esta cancha permite a los tenistas llegar a la pelota sin tantas dificultades, porque no viaja tan rápido como lo hace en cancha dura. El polvo de ladrillo obliga a que se piense qué efecto se le dará la pelota cuando se le golpee, además de que se le debe de dar una potencia adicional a ésta”, explica Javier Gaitán, presidente de la Asociación Mexicana de Tenistas Profesionales (AMTP).

“En la arcilla incrementa el número de peloteos a comparación de cancha dura o césped. Esto perjudica a Djokovic, a quien le gusta terminar los puntos rápidos, es decir, no pasa de tres o cuatro golpes cuando él ya ganó. Pero este tipo de cancha lo obliga a jugar más tiempo”.

Gaitán agrega que tenistas con un buen despliegue físico son complicados de vencer para el nacido en Belgrado. Ejemplo de ello son los encuentros que ha tenido con Rafael Nadal. Se han enfrentado en 71 ocasiones. Djokovic lo ha superado 41 veces y ha caído en 30. En la única superficie donde el español tiene ventaja es en arcilla, con 14 ganados y seis derrotas.

Las dificultades que pasa el serbio en polvo de ladrillo van más allá de las pistas. En la tercera ronda de Roland Garros 2005 se tuvo que retirar del juego que sostenía contra Guillermo Coria por una hinchazón en los ojos. Un año más tarde vino el abandono. El jugador aceptó que sufría sinusitis y que tenía desviado el tabique, por lo que en agosto de 2006 se operó para corregirlo.

“Con un cuadro de sinusitis vienen una serie de síntomas acompañantes: obstrucción y escurrimiento nasal, congestión e hinchazón y lagrimeo de ojos. Tiene todos los síntomas de una gripa, a excepción de la fiebre. Esto limita su rendimiento”, comparte Emanuel de Jesús Martínez, médico especialista en otorrinolaringología de la UNAM. “Pocas veces un tabique desviado es causa de sinusitis. Pero cuando se da, hay una inflamación en los sitios de drenaje nasales. Hay pocas probabilidades, pero existe un mínimo porcentaje para que los síntomas vuelvan a aquejar al paciente”.

En los cuartos de final del Abierto de Australia 2012, Djokovic volvió a quejarse de problemas respiratorios. Explicó, en una entrevista para The Telegraph, que desde que despertó tuvo las fosas nasales tapadas y mencionó que esto lo terminó mermando en su desempeño físico, pese a que venció a David Ferrer (6-4, 7-6 (7-4) y 6-1). En el Abierto de Doha, que se realizó en febrero pasado, el jugador de 28 años también se retiró de su partido de cuartos de final contra Feliciano López por una hinchazón en el ojo derecho.

“Otra explicación puede ser una alergia al tipo de canchas en las que compite, como es el caso de la arcilla o el pasto. Aunque, este tipo de reacciones también se dan por el polvo, por los materiales con los que está elaborada la ropa e incluso el mismo medio ambiente. Si es por esta situación, también puede tener un cuadro de rinitis, en donde predominan los estornudos, comezón y lagrimeo en los ojos”, añade Martínez.