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Aperitivo Rusia 2018

Una megaproducción a la par de los mejores eventos deportivos y grandes estrellas han convertido al sorteo del mundial en un espectáculo por sí mismo.
Alain Arenas
01 diciembre 2017 0:40 Última actualización 01 diciembre 2017 5:0
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(Especial)

El sorteo de la Copa del Mundo se convirtió en un espectáculo global a partir de la década de 1990, a causa de varios factores: la inclusión de cantantes y modelos a partir de la edición de Italia 1990; la posterior adición de un show musical con intérpretes del momento -como Barry Manilow y Stevie Wonder en Estados Unidos 94- y la realización y transmisión del evento desde el Estadio Velódromo de Marsella en Francia 98, con la presencia de 38 mil espectadores.

Todo ello lo convirtió en un programa que lo siguen, por lo menos, 300 millones de televidentes en 150 países del mundo, según contabilizó la FIFA en su última estimación: el sorteo de Alemania 2006.

“La FIFA tuvo el acierto de convertir al sorteo en un evento que forma parte de la Copa del Mundo. Es una especie de aperitivo para el torneo, pero que atrapó a los dos tipos de público que tiene este acontecimiento: al futbolero, porque sabrá cómo quedarán los partidos del certamen, y al que no le gusta este deporte, pero que lo verá porque las modelos y los números musicales lo engancharán al televisor”, opina Francisco San José, catedrático de la licenciatura en Mercadotecnia Deportiva de la Escuela de Ciencias del Deporte de la Universidad Anáhuac.

Y es que el sorteo no siempre estuvo rodeado de modelos, artistas y ex futbolistas. En la edición de Francia 1938 se instauró la tradición de que un niño fuera el que sacara las pelotas que contenían los nombres de las Selecciones. En aquella ocasión fue Yves, nieto de Jules Rimet,
entonces presidente de la FIFA, quien se encargó de realizarlo. El evento duraba minutos en aquel entonces. La tendencia continuó hasta el sorteo para México 86, en el que Luis Javier Barroso Cañedo -nieto de Guillermo Cañedo, presidente del comité organizador- fue el último pequeño que se encargó de elegir las bolas en el evento.

“Cuando incluyen figuras que no están relacionadas con el mundo del deporte atrajeron a otras audiencias, esto provoca que sea un producto masificado. Actualmente, el sorteo se ve en todo el mundo. Para un sector del público será necesario verlo porque se convertirá en un tema de conversación, de moda. Éstos no querrán ser excluidos”, señala Rogelio Roa, especialista en Marketing Deportivo por el Instituto Tecnológico Monterrey campus Estado de México.

Mario Kempes -delantero de la Selección argentina que fue campeona del mundo en 1978- fue uno de los invitados para el sorteo del Mundial de Brasil 2014. Fue incluido como una estrategia de la FIFA para que en el evento estuvieran presentes ex campeones del torneo. Recuerda que el Auditorio de Costa de Sauípe, en la región de Bahía –donde se realizó el espectáculo- estaba lleno de federativos, entrenadores y periodistas. “No entraba ni un alma”, destaca.

El sorteo –menciona- no es un evento en que los entrenadores o federaciones pacten amistosos o giras. Menciona que ve difícil que estos concreten algunos partidos, porque son muy pocos los
momentos que tienen libres durante la ceremonia.

“Todo está perfectamente organizado en cuanto a los horarios. No puedes llegar tarde a las entrevistas o a los actos protocolarios. Si no puedes llegar por tu propio pie, siempre hay una persona que te guía a los lugares en los que se realizarán los acontecimientos”, sostiene el
también analista de ESPN.

Para el sorteo que se realizará hoy –en el Palacio del Kremlin de Moscú- la FIFA publicó que tendrá 10 horas de cobertura a través de su portal de Internet. Gary Lineker –ex delantero inglés en los 
Mundiales del 86 y el 90- y Maria Komandnaya –periodista deportiva rusa- serán los conductores de la gala. Vladmir Putin –presidente de Rusia- anunció que también estará presente en la actividad.

“El sorteo se convirtió en un producto de entretenimiento que tiene mayor potencial que el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl. El futbol lo ve todo el mundo y el americano sólo está arraigado en la cultura estadounidense y algunos sectores de Canadá y México. No sería raro que el de hoy rompa récords de rating por televisión”, sostiene Roa.