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BUENA VIDA

Antes de hacer ejercicio, checa cómo andas de salud

El especialista en medicina del deporte, Gilberto Franco, comparte con EL FINANCIERO algunos consejos sobre cómo practicar una actividad física de la manera más saludable posible. Un punto fundamental, dice el experto, es la alimentación de la persona.
Carlos Zulbarán
14 octubre 2014 22:7 Última actualización 15 octubre 2014 5:0
Sport Medical Center

Es importante determinar qué actividades pueden o no realizarse, según las condiciones de salud. (Cortesía)

Practicar deporte es una opción para estar saludable y mantener al organismo en condiciones óptimas que ayuden a superar las actividades cotidianas.

Si usted gusta de alguna disciplina, que además de proporcionarle bienestar le mantenga alejado del estrés, es recomendable realizarse un chequeo médico que le indique su límite, o qué actividades físicas son las convenientes para su salud, con el objetivo de evitar sobrecargas musculares, problemas en ligamentos o golpes de calor, algunas de las lesiones más comunes.

Asimismo, es importante contar con el equipamiento adecuado y asegurarse que días antes del ejercicio no tuvo infecciones, pérdida de fluidos por gripa o diarrea, o ingirió alcohol en demasía.

La valoración médica aprecia las condicionantes metabólicas, estructurales, orgánicas y fisiológicas antes de comprometerse a hacer ejercicio. Determina el grado de actitud física que tiene la persona y diagnostica si se encuentra en condición óptima y no existe un riesgo incrementado de lesionarse de forma temprana o desarrollar un problema mayor para su salud, advierte Gilberto Franco, especialista en medicina del deporte.

Los análisis de rutina son una biometría hemática, química sanguínea y especial de lípidos. Posteriormente, pruebas dinámicas aeróbicas, de coordinación, elasticidad y equilibrio revelan si el involucrado no presenta alguna condicionante.

“Con las pruebas se determina la protección previa y el grado de idoneidad para saber la modalidad física que puede ejercer el paciente y que le proporcionará el mayor beneficio posible con el menor esfuerzo. Es muy recomendable hacer las pruebas una vez al año después de los 50 años de edad”, afirma Franco.

Es importante llevar un programa de ejercicio constante por medio de actividades que le brinden capacidad aeróbica, composición corporal, dimensión del peso y un sistema inmunológico que comience a mejorar.

“Por lo menos deben ser tres sesiones por semana de al menos 45 minutos, donde se haya aumentado un 75 por ciento la frecuencia cardiaca máxima en el trabajo. Usted comenzará a ver resultados a partir de las 12 semanas, pero para que mantenga un buen hábito y el resultado sea mayor, las actividades deportivas deben ser alrededor de seis meses”, dice el experto.

Un punto fundamental es la alimentación que determina el estilo de vida. Nutrirse correctamente da al organismo el combustible para asimilar la carga de trabajo.

Es importante comer tres o cuatro veces al día y no prolongar demasiado los ayunos, así como evitar las dietas con alto nivel de restricciones calóricas. A través de la carga de trabajo ocurre un fenómeno de descompensación que después lleva una carga de estrés, pero que se supera por medio de una adecuada y equilibrada alimentación, explica el especialista.

Así que sí usted gusta de mantenerse en buena forma física, acuda a su médico para que le indique las previsiones que debe tener, cuáles son los ejercicios indicados y cuál es su límite para evitar padecimientos.