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buena vida

Amor por uno, para los demás

Para ligar no existe fórmula mágica, sólo debe reconocer lo mejor y lo peor de sí para dar con esa persona especial. En "Amor profundo", Ken Page deja atrás los juegos de seducción y descubre el poder de la intimidad, platica en entrevista.
Rosario Reyes
06 septiembre 2016 21:3 Última actualización 07 septiembre 2016 5:0
Ken Page, colaborador de diversos diarios y revistas, advierte que si se lo propone, cualquiera sabe dónde buscar citas. (Especial)

Ken Page, colaborador de diversos diarios y revistas, advierte que si se lo propone, cualquiera sabe dónde buscar citas. (Especial)

Durante décadas el sicoterapeuta estadounidense Ken Page fue un solterón. En sus cincuentas finalmente encontró el amor y hoy vive con su pareja. En realidad, lo construyó, luego de varios años de estudio y trabajo en su consulta.

La historia completa la cuenta en su libro Amor profundo. Deja atrás los juegos de seducción y descubre el poder de la intimidad, recién editado por Grijalbo. En entrevista, el colaborador de diversos diarios y revistas advierte que si se lo propone, cualquiera sabe dónde buscar citas. “Pero las capacidades para construir el amor son más importantes”.

Creador de Deeper dating, una plataforma en la que entrena a facilitadores para hablar acerca de sexualidad, intimidad y espiritualidad en el mundo de las citas, en su más reciente texto narra que él, como muchas personas, seguía estereotipos para ligar: bajar de peso o ser extrovertido, por ejemplo, olvidando un concepto central de su programa -este libro es un curso que se basa en lo que llama dones esenciales-, como ser uno mismo.

___¿Los dones esenciales son fáciles de reconocer?
___Descubrirlos es un viaje a lo largo de la vida y nunca cesan de enriquecernos. Son los momentos donde la vida nos toca más profundamente. Sólo mira tu vida y tus interacciones durante un breve periodo y pregúntate cuáles de estas interacciones llenan tu corazón y cuáles te lastiman. Estas partes de nuestro interior son las que más nos lastiman y también las que más nos inspiran. La señal de los dones esenciales es que sienten como una maldición, porque no saben cómo manejar el poder y la sensibilidad de sus propios dones y los de los demás. Por eso es que es esencial entregarse a gente que los valore.

___¿Por qué se fijan más en “el otro” que en uno mismo?
___Es más fácil ver los dones de otras personas porque nos juzgamos a nosotros mismos más severamente. No nos damos la gracia y la bondad de pensar en nuestros puntos más vulnerables como tesoros, pero sí lo son: los más grandes que poseemos. Sin embargo, sólo podemos aprender a ver y atesorar nuestros dones apoyados por personas que nos aman y nos entienden.

___¿Cómo describe el amor propio?
___Comienza con aceptarnos a nosotros mismos y nuestra humanidad. Hasta que entendamos nuestros dones, no entenderemos realmente los errores que cometemos, los problemas que enfrentamos y el bello y único potencial que tiene cada uno de nosotros. El amor propio involucra ambos lados, nuestra vulnerabilidad y nuestros dones. No se adquiere en el vacío, aprendemos a amarnos a nosotros mismos cuando comenzamos a interactuar con otras personas. Si vivimos de una forma egoísta, seremos incapaces de experimentarlo, porque una de las formas en que aprendemos a amarnos es teniendo la experiencia de interactuar con otros, de darnos a los otros.

PREGUNTAS ESENCIALES
Otro aspecto en su método es diferenciar entre la búsqueda del amor y su fabricación.

“Cuando estamos saliendo con alguien y aparecen los problemas, ¿nos tomamos el tiempo para tratar de resolverlos? ¿Tenemos las habilidades para discutirlos, aprender de las necesidades de otras personas y expresar las nuestras? ¿Estamos aprendiendo a valorar y expresar nuestro verdadero y auténtico ser, de forma generosa, considerada y honesta? Las respuestas le indicarán si está en la construcción de eso que llaman amor”, destaca.

Enamorarse o buscar el amor, concluye el experto, no es una debilidad, a pesar de que se pueda considerar como tal. “Pensamos que necesitamos ser independientes y autosuficientes, pero nada más lejano de la verdad. Somos seres interdependientes y necesitamos amor e intimidad para sobrevivir. Reconocerlo es sabiduría”.

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