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Rusia: crimen y castigo

La eventual sanción total a la delegación rusa por dopaje de Estado lleva al movimiento olímpico a los años de la Guerra Fría y los boicots. El informe McLaren ha recordado a Rusia su no tan lejano pasado soviético.
Ayer mismo la junta de la WADA pidió al COI la marginación de la delegación de los concursos de verano. (Especial)

Ayer mismo la junta de la WADA pidió al COI la marginación de la delegación de los concursos de verano. (Especial)

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El informe McLaren ha recordado a Rusia su no tan lejano pasado soviético, en el que fue acusada de la maquinación de un sistema de dopaje de Estado.

Los misiles de la Agencia Mundial Antidopaje (WADA, por sus siglas en inglés), como respuesta a la investigación del canadiense, apuntan a lo más alto del Kremlin y sospechan de trampa generalizada en varias disciplinas desde 2011 hasta 2015. Los marcos históricos corresponden a los Mundiales de Atletismo y Natación. El resultado de las pesquisas se da a conocer en la víspera de la inauguración de los problemáticos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro.

Richard McLaren no hizo ninguna recomendación sobre “El caso Ruso” que pone en aprietos a la dipolomacia de la WADA y del mismo Comité Olímpico Internacional (COI), en cuya élite está la decisión de sancionar a todo el deporte ruso antes de la celebración de las Magnas Justas.

El expediente de 97 páginas llegó a la conclusión de que el programa de dopaje generó al menos 312 resultados falsos. Según McLaren el viceministro de deportes de la Federación indicaba a los empleados de los laboratorios antidopaje qué muestras se deberían presentar a los tests obligatorios que exigían las instituciones encargadas de la represión del dopaje a nivel internacional. También advertía cuáles no deberían presentarse al examen. Esos resultados representaban “una pequeña parte” de la información que pudo haber sido verificada.

Agregó que sólo tuvo 57 días para realizar la investigación, que fue encargada por la WADA después del impactante reportaje publicado por el New York Times. De acuerdo a la AP, una de las exigencias de la agencia era que el informe debiera estar listo antes de la inauguración de los Juegos de Río, que comienzan el 3 de agosto y se inauguran el 5.

Ayer mismo la junta de la WADA pidió al COI la marginación de la delegación de los concursos de verano. Difundió una lista con siete pedidos específicos y planteó además que se niegue el acceso a los dirigentes rusos a las comptencias internacionales. Para el organismo mundial encargado de vigilar la limpieza del deporte, Rusia creó un sistema de dopaje promovido por el Estado en el deporte, incluyendo los Juegos Olímpicos de Sochi, argumento sólido -asegura- para prohibir la participación rusa en Río.

Subido el tono y amparado en el texto de McLaren, profesor de Derecho de la Western University of London y miembro del tribunal de Arbitraje del Deporte (TAS), la WADA acusa al ministro de deporte, Vitaly Mutko, de llevar a cabo una ingeniería tramposa en la que los atletas, presuntamente culpables de la comisión de dopaje, pasaran libres en los tests de los grandes campeonatos deportivos.

“El funcionario dirigió, controló y supervisó la manipulación de los resultados de los atletas, o los cambios de muestras, con la activa participación del Servicio de Seguridad Federal de Rusia, el Centro de Preparación Deportiva y los laboratorios de Sochi y de Moscú. El laboratorio operó para proteger a los atletas dopados con un sistema promovido por el Estado, detalló”.

El Kremlin aseguró que suspenderá temporalmente a los funcionarios citados en el expediente McLaren. El presidente Vladimir Putin afirmó que la investigación se basa en un único testimonio (el de Gregory Rodchenko, ex director del laboratorio de Sochi, hoy exiliado en Estados Unidos) y pone al movimiento olímpico al borde de la ruptura.

“Los funcionarios nombrados en el expediente de la comisión como autores directos del delito serán apartados de sus cargos de manera temporal hasta que la investigación concluya”, responde el comunicado.