Alabama, veteranía y poderío en la NCCA
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Alabama, veteranía y poderío en la NCCA

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Alabama, veteranía y poderío en la NCCA

La 'Marea Carmesí' busca su quinto título del futbol americano colegial de Estados Unidos. Ha ganado cuatro finales desde 2009, ninguna otra universidad ha disputado tantos partidos por el campeonato nacional de la NCAA.

Alain Arenas
04/01/2018
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La victoria del lunes pasado ante Clemson en el Tazón del Azúcar le permitió a Alabama alcanzar su sexta final desde 2009 –de las cuales ha ganado cuatro– por el título del futbol americano colegial de Estados Unidos. Ninguna otra universidad ha disputado tantos partidos por el campeonato nacional de la NCAA en ese periodo. De ganar, la Marea Carmesí igualaría a Princeton como el segundo equipo con más coronas de la historia (15) y se pondría a tres de alcanzar al máximo ganador, Yale.

“La ventaja de Alabama es su experiencia”, señala Pablo Viruega, narrador de futbol americano colegial de la NCAA para ESPN. “Nick Saban –coach del equipo– disputará el Tazón 22 de su carrera y el sexto juego por el título, mientras que el quarterback Jalen Hurts, pese a que sólo cuenta con dos años en la universidad, encarará su segundo juego por el campeonato”.

Georgia –rival al que enfrentarán el próximo lunes en la final– carece de esta experiencia
. No gana un título desde 1980. En aquella ocasión no se disputaba un juego por el campeonato y las agencias de noticias –como algunos medios deportivos– votaban por el mejor equipo. Los Bulldogs fueron elegidos –por la agencia Associated Press y la Asociación de Escritores de Futbol Americano de América (FWAA, por sus siglas en inglés), entre otros– como los mejores de Estados Unidos por registrar una marca de 12 partidos ganados sin derrota.

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Desde 1998 –año en el que se creó el juego por el campeonato nacional de la NCAA– Georgia no había disputado ninguna final y tampoco había calificado a los playoffs –etapa que la NCAA creó en 2014, a la que acceden los cuatro mejores equipos de la Unión Americana–. Fue apenas esta campaña en la que calificó, gracias al coach Kirby Smart, quien en apenas dos años en el puesto logró que jugaran dos tazones. El último de ellos fue el del Durazno, del lunes pasado, en el que derrotaron a Oklahoma en tiempo extra.

“La veteranía es vital en estas instancias. El ejemplo perfecto es la campaña pasada de Clemson, en la que se consagraron campeones. En 2015 tuvieron la mala experiencia de perder la final contra Alabama, pero el año siguiente regresaron a la final, volvieron enfrentar a la Marea Carmesí y ahora sí pudieron derrotarla. La presión mediática y del público cambia en un juego por el título, porque todo Estados Unidos está al pendiente del equipo. Es algo a lo que no está acostumbrado Georgia”, añade Viruega.

La otra arma de Alabama será su ofensiva. Promedia 37 puntos por encuentro y fue la mejor de la conferencia SEC, a la que también pertenece Georgia. La defensiva permite 24 unidades por encuentro, pero en los últimos siete partidos sólo dos rivales (Mississippi State y Auburn) le anotaron esa cifra. Mientras que cinco (Arkansas, Tennesse, LSU, Mercer y Clemson) sólo pudieron anotarle 10 puntos o menos.

“El punto fuerte de los Bulldogs es la defensiva, pero flaqueó en las últimas semanas. Auburn les anotó 40 unidades y tiene un ataque menos potente del que tiene Alabama. Si la defensiva no logra tener una buena actuación en los primeros cuartos, el juego se les puede ir de las manos y la ofensiva no tiene el nivel para superar a la defensiva de la Marea Carmesí”, asegura el comentarista.