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CULTURAS

¿Cuándo hay arte?, cuestiona el filósofo Néstor García Canclini

Néstor García Canclini recibirá el próximo 2 de diciembre el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2014. En entrevista con EL FINANCIERO, el argentino sostiene que hoy la pregunta ya no se formula como “¿Qué es arte?”, sino “¿Cuándo hay arte?”.
Daniel Blanco
11 noviembre 2014 21:40 Última actualización 12 noviembre 2014 5:0
Néstor García analiza cómo se comporta el arte en el siglo XXI. (Cortesía)

Néstor García analiza cómo se comporta el arte en el siglo XXI. (Cortesía)

Hoy la pregunta ya no se formula como “qué es arte”, sino “cuándo hay arte”. Néstor García Canclini (Argentina, 1938), filósofo, antropólogo y crítico cultural, identifica en éste uno de los giros más relevantes en la estética contemporánea.

“Me parece que la pregunta clave sería: ¿cuándo, y dadas que condiciones hablamos de arte?”, señala el experto en el análisis de la interculturalidad, el consumismo y la globalización en la era digital.
Y es que los fenómenos estéticos hoy se dan a partir de procesos culturales muy diversos, dice el investigador, quien el 2 de diciembre próximo recibirá el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2014, que otorga el gobierno mexicano, en el área de Historia, Ciencias Sociales y Filosofía.

El autor de Culturas híbridas, La sociedad imaginada y otros títulos clave para entender la modernidad sostiene que la conceptualización del arte en el siglo XXI ha tomado varias direcciones y que una de sus características, desde hace por lo menos 30 años, es que con el fin de las vanguardias no hay una orientación única ni predominante.

“No hay un mainstream, sino una relación plural con procesos contemporáneos muy diversos, que van desde el nuevo significado de los géneros o el papel de las mujeres, hasta la violencia, las situaciones hacia grupos étnicos, los migrantes y obras también abstractas; la experimentación con imágenes de la naturaleza del cosmos, que generan experiencias subjetivas muy distintas”, puntualiza.

García Canclini, quien enfoca sus investigaciones en la estética, la antropología, estrategias creativas y redes culturales de los jóvenes, considera que parte de las expresiones artísticas en esta época pueden ser consideradas una forma de oposición ante la producción de imágenes que se difunde en los medios de comunicación.

“Hay artes que se presentan como resistencia, o como vías alternativas a la iconografía mediática; estoy pensando en obras como las de León Ferrari, o las de Gabriel Orozco o Carlos Amorales, que han jugado con la iconografía masiva. Son una resistencia a esas convenciones formales y visuales, a través de un trabajo de elaboración personal que apunta a abrir el horizonte bastante estereotipado que nos dan los medios”.

En otros casos, añade, hay artistas que aspiran a desmarcarse de la imagen publicitaria o masiva, aunque también hay quien hace de ella una celebración, como el pop art.

Sobre la producción artística actual, García Canclini sostiene que se ha extendido la noción del “prosumidor”, algo parecido a la figura del DJ, dice: un creador que salta las diferencias entre producir y consumir, retomando un objeto cultural que ya existe -como un disco ya editado-, y lo modifica al hacer algo más con él, a sabiendas de que, a su vez, eso que está produciendo volverá a ser transformado.

“Hay un circuito incesante de reciclamiento de los bienes culturales en las redes y en la comunicación cultural”, observa.

NUEVAS INTERROGANTES

García Canclini presentó ayer su título más reciente, El mundo entero como lugar extraño (Gedisa) en el que cuestiona la realidad cultural contemporánea. Por ejemplo, llama la atención sobre las encuestas que indagan cuántos libros se leen (en papel) pero mantienen un vacío sobre la lectura en pantallas.

“Hay algunos análisis sobre cuestiones estéticas, especialmente literarias, no sólo de México, y cierto ejercicio ficcional; es un libro evidentemente hecho por un científico social, pero también hay partes narrativas y de juego con la forma”, finaliza.