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10 tips para comprar o coleccionar obras de arte

Te ofrecemos una pequeña guía para comprar o coleccionar obras. Los consejos fueron tomados de Beatriz Jiménez Saborit, directora de All around Art. 
Rosario Reyes
05 mayo 2015 22:54 Última actualización 06 mayo 2015 5:0
Arte

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El mercado, impredecible, no es el único valor determinante para adquirir una obra de arte. A pesar de que sí se marcan tendencias (un estilo, una región del mundo, un artista en específico), no hay nada seguro en esta apuesta, como en ninguna otra. Siempre será mejor estar bien informado a la hora de adquirir una pieza, ya sea con fines de coleccionar o como fondo de inversión. Beatriz Jiménez Saborit, directora de All around Art, empresa de asesoría fundada hace tres años, comparte diez puntos clave para darle forma a su acervo personal.


1. Definir hacia dónde va el interés. Esto sólo se logra viendo tantas obras como sea posible: visitar museos, galerías, ferias. No es lo mismo que le guste la pintura novohispana a que le guste el contemporáneo abstracto, o la obra figurativa, o el arte moderno europeo de mitad del siglo pasado. Hay muchos factores que debe tener en cuenta: uno de ellos, sin duda, es el gusto personal .

2. Calcular su capacidad financiera. Cuando se va perfilando el motivo de compra, ya sea para coleccionar o para invertir en el arte, es importante saber el capital real con el que cuenta. Si quiere comprar una pieza, por ejemplo un Rothko, debe saber que necesita una fuerza económica alta que le permita hacer esa adquisición. Si su interés es empezar con un fondo de inversión con artistas jóvenes, los requerimientos serán, seguramente, menos onerosos.

3. Comprar con intención clara. Incluso si es una pieza para disfrute es importante hacer una buena compra. No tiene caso hacer un fuerte desembolso, si el artista no va a tener una trayectoria sólida o si la obra no cuenta con instituciones que la respalden. Si la intención es comenzar con un coleccionismo sano, en el que el propósito es gozar la pieza, tal vez ahí sí es importante escuchar al corazón y al estómago.

4. Asesorarse con expertos. Nuestro trabajo es decir: “si le gusta este tipo de obra, le sugiero éste y este otro artista porque ya tienen obra en museos, ya vienen con tres muestras en galerías de Europa o Estados Unidos o en Latinoamérica, viene de tal colección y es probable que su carrera se vaya para arriba”. Revisamos los detalles de los autores, para que la compra no sea una pieza decorativa.

5. Mantener un estilo. Lo ideal sería que no tuviera en su colección obras de chile, de dulce y de manteca, sino que las piezas pudieran dialogar entre ellas. Busque un acervo que produzca una unidad discursiva en cada una de las piezas y las vuelva un conjunto sólido. Si más adelante quiere vender alguna para comprar otra (quizá el artista haya evolucionado lo suficiente en su carrera) que tenga oportunidad de recuperar su inversión.

6. Seguir la trayectoria de los artistas jóvenes. Puede pasar que un artista joven venda su primera serie en 5 mil dólares y al cabo de un año ya está cotizada en 150 mil. Por eso es importante hacer un seguimiento de cómo se desenvuelve su trabajo en las subastas, galerías y ferias. Cómo va desenvolviendo su postura, su discurso artístico. Cada año los creadores tienen una sensibilidad distinta y acercamiento diferente a materiales e inquietudes.

7. ¿Y los consagrados? Lo más importante al adquirir una obra de un artista reconocido es verificar su autenticidad. Esa información se obtiene en la galería, con el comprador y las personas involucradas en la operación. Hay que revisar los periodos del artista: el tipo de trabajo que estuvo haciendo durante la elaboración de esa pieza; los medios que utilizó; los soportes y cuál fue su etapa más prolífica, que, seguramente, será más perseguida por otro coleccionista.

8. ¿Comprar o no comprar lo que está de moda? Si bien es una decisión del coleccionista, recomendamos no comprar una obra sólo porque está en tendencia. Es un arma de doble filo; puede ser que esa corriente desaparezca en un periodo corto y no dé tiempo a reinsertarla en el siempre volátil mercado del arte. O, tal vez, siga durante un mayor tiempo y el artista alcance un valor reconocido, pero lo ideal es no perseguir meramente al creador del “presente”.

9. Dónde conservar la colección. El arte es para disfrute, así que lo ideal es convivir con las piezas adquiridas. Si ya no caben en la casa, la siguiente opción podría ser habilitar una bodega, acondicionada de tal forma que las piezas puedan mantenerse en buen estado y se manejen de forma óptima, sin riesgo a que se pierdan, se dañen o sufran alguna alteración por cuestiones de temperatura y demás eventualidades.

10. Cómo entrar al mercado. Tanto para comprar, como para vender es importante contar con asesoría. Si lo que quieren es comprar, vender, hacer el registro de la colección, brindamos ese tipo de apoyo. Las ventas se realizan a través de casas de subasta, de particulares, galerías; existen muchas opciones, hay que valorar lo que ofrece cada una y a partir de ahí tomar la mejor decisión.