- El ministerio de Sanidad de Rusia subraya que ayudaría a centenares de niños enfermos
- Cada año unos 200 infantes necesitan un trasplante de riñón y otros 100 de hígado
El Financiero en línea
Moscú, 13 de julio.- El ministerio de Sanidad y Desarrollo Social de Rusia anunció hoy que el año que viene planea legalizar los trasplantes de órganos infantiles, ahora prohibidos, lo que ayudaría a centenares de niños enfermos.
El ministerio ya ha elaborado las instrucciones que reglamentan los trasplantes de hígado, corazón, intestinos y pulmones entre niños y las condiciones de la extracción de órganos en base al diagnóstico de la "muerte clínica del cerebro" del donante.
El centro coordinador de donaciones de órganos de Moscú informó de que cada año en Rusia requieren operaciones de trasplante de distintos órganos unas cinco mil personas, un 30 por ciento de las cuales son menores de edad.
El Instituto de Sanidad Infantil de la Academia de Ciencias rusa informó por su parte al diario Kommersant de que cada año en el país unos 200 niños necesitan un trasplante de riñón, otros cien de hígado y 150 más de corazón.
"Es un desastre, no podemos satisfacer la demanda de órganos donados para niños pacientes porque nuestra legislación prohibe los trasplantes de órganos entre los menores", comentó al diario el académico Alexandr Baránov, director del citado instituto.
El científico puso como ejemplo para Rusia los casos de "Estados Unidos, Canadá, Alemania, Gran Bretaña, España y otros países desarrollados, donde se ha legalizado la donación infantil".
Las instrucciones elaboradas por el ministerio de Sanidad definen los criterios médicos para establecer la "muerte del cerebro" del donante, reglamentan minuciosamente la actitud del personal y prevén un segundo diagnóstico cerebral tras un plazo de doce horas.
Según Kommersant, la legalización de la medida la apoyaron los directores del Instituto de Trasplantes de Tejidos y de Órganos Artificiales, Valeri Shumakov, y del Centro Científico de Cirugía Cardiovascular, Leo Bokeria.
"Ya es hora de dar luz verde a los trasplantes de órganos infantiles, en vez de operar a los niños en el extranjero, lo que además resulta muy caro", dijo Bokeria, al precisar que un trasplante de hígado cuesta unos 100 mil dólares.
Al tiempo, el diario indicó que la legalización choca con las criticas de los defensores de los derechos humanos, que se oponen a que sean reconocidos como muertos los pacientes cuyo organismo sigue físicamente vivo, aunque su cerebro ya no funcione.
Además, los activistas alertan sobre el peligro de corrupción y abusos por parte de los médicos, como la extracción de órganos de menores fallecidos sin la autorización de sus padres. (Con información de EFE/MVC)