- Solicitarán un descenso de los impuestos sobre el vino
- La presión fiscal en México oscila entre un 37 y un 45 por ciento de su valor de venta
El Financiero en línea
México, 25 de mayo.- Los principales vitiviniculores mexicanos reclamarán al próximo Gobierno mexicano un descenso de los impuestos sobre el vino después del fracaso de petición en el 2003, confirmó hoy la Asociación Nacional de Vitivinicultores (ANV).
"La elevada carga fiscal supone un importante freno al consumo y grandes costes monetarios y administrativos", dijo a Efe Blanca Acosta, gerente de la asociación.
La presión fiscal sobre el vino en México varía en función del estado pero oscila entre un 37 y un 45 por ciento de su valor de venta.
México es el único país productor donde el vino está considerado como bebida alcohólica y no como fermentada, según el colectivo vitivinicultor, que demanda se cambie la tipificación y se reconozca a los caldos como "parte de la cultura y de la alimentación", señaló Acosta.
La asociación, que engloba a nueve de los veintidós viñedos de Baja California, estado del noroeste del país que produce el 90 por ciento del vino mexicano, ya realizó una tentativa de impulsar una reforma en el 2003.
El cambio fue sometido a votación en el Congreso hace tres años pero no fue aprobado, en opinión de los vitivinicultores, debido al clima de confrontación política que dominó los debates en la Cámara durante el actual sexenio del Gobierno encabezado por Vicente Fox.
Los productores lamentan el escaso interés que muestra el Gobierno por el sector.
México dispone de unas 3 mil hectáreas de viñedos, frente a las 300.000 hectáreas que dedica al cultivo de la vid Chile, las 100 mil de Italia o las 800 mil de Francia.
Las estadísticas de los productores muestran que, a pesar de los impuestos, el consumo interno de vino ha ascendido en los últimos años, con el 2005 como el año que mayor ascenso registró, con un 15 por ciento.
Del total consumido, sólo una cuarta parte corresponde a vino mexicano, de acuerdo a las cifras de los productores nacionales, distribuido principalmente en tiendas "gourmet" y restaurantes de alta categoría.
El aumento del negocio del vino en el mercado interno ha tenido también efecto sobre las exportaciones, que han descendido un 32 por ciento desde el 2001, según los datos de la Secretaría (Ministerio) de Economía.
Mientras en el 2001 México exportó 1.86 millones litros, en el 2005 la cifra que se redujo hasta los 1.28 millones de litros de vino. (Con información de EFE)