- Estaban al tanto de castigos infligidos a los sospechosos de terrorismo en terceros países como Pakistán
- Algunos de ellos presentaban "signos claros y visibles" de maltrato
El Financiero en línea
Londres, 24 de noviembre.- Los servicios de espionaje británicos estaban al tanto de las torturas infligidas a los sospechosos de terrorismo en terceros países como Pakistán, denunció hoy la organización Human Rights Watch (HRW).
Un estudio de cinco años elaborado por esta organización no gubernamental (ONG) de derechos humanos y presentado en Londres llega a la conclusión de que hubo "complicidad" del Reino Unido en varios casos de malos tratos de detenidos.
Cuatro de los sospechosos fueron entrevistados por funcionarios británicos mientras estaban presos en Pakistán y presentaban "signos claros y visibles" de torturas, como el hecho de que les hubieran arrancado las uñas.
Una fuente de los servicios de inteligencia paquistaníes dijo a la ONG que los agentes británicos y estadounidenses involucrados en uno de los casos denunciados no sólo estaban "perfectamente al corriente de que se estaban utilizando todos los medios posibles para obtener información" sino que estaban además "agradecidos" por esos servicios.
El Gobierno británico ha negado que agentes británicos "participasen indirectamente, solicitasen o fueran cómplices" de ese tipo de abusos o que hubiese tratado de encubrirlos, pero se ha negado sistemáticamente a hacer una investigación.
Dos influyentes comités de la Cámara de los Comunes se han pronunciado, sin embargo, a favor de una investigación sobre la posible connivencia del Gobierno británico en las prácticas de torturas, en contra de sus obligaciones internacionales.
La prensa británica ha denunciado en más de una ocasión la supuesta participación indirecta de las agencias de inteligencia de este país en el interrogatorio de sospechosos de terrorismo.
Scotland Yard investiga actualmente la posible complicidad del MI6 -servicio británico de espionaje exterior- en el interrogatorio de Binyam Mohamed, un residente del Reino Unido que afirma haber sido torturado en Pakistán, Marruecos y Afganistán, así como de un segundo caso relacionado con un individuo que no es ciudadano de este país.
Frente al mentís oficial, HRW pidió hoy "una investigación independiente y completa, con citación judicial" de las acusaciones de complicidad, a la vez que reclamó la publicación del manual destinado a los servicios de inteligencia, tal y como prometió el primer ministro británico, Gordon Brown.
"Los servicios de inteligencia y la Policía del Reino Unido fueron cómplices e hicieron la vista gorda mientras se torturaba a los sospechosos de terrorismo en Pakistán", denunció hoy Ali Dayan Hassan, investigador de Human Rights Watch.
Los funcionarios británicos "sabían que los servicios de inteligencia paquistaníes utilizaban la tortura de manera rutinaria, tuvieron conocimiento directo de casos específicos, pero decidieron no intervenir", agregó Hasan.
Según ese experto, "una lección clave de los esfuerzos de los últimos ocho años destinados a combatir el terrorismo es que el recurso a la tortura y a otros malos tratos resulta contraproducente ya que mina la legitimidad moral de los gobiernos" que dependen de esas prácticas y facilita las labores de reclutamiento de las organizaciones terroristas.
Mientras tanto, el diario "The Independent" publica hoy una fotografía que, según denuncia, muestra a "civiles iraquíes capturados en el sur de Irak maltratados por soldados británicos en violación de las convenciones de Ginebra".
En la imagen aparece un soldado británico vigilando a cuatro civiles tumbados boca abajo, con las manos atadas a la espalda y los ojos vendados, "lo cual viola el artículo tercero de las Convenciones de Ginebra", que prohíbe el trato "humillante y degradante" de los detenidos. (Con información de EFE/AYV)