- Por su contribución a la paz del país y en calidad de desagravio
- El homenaje tendrá lugar en la Casa Presidencial el próximo 16 de noviembre
El Financiero en línea
San Salvador, 3 de noviembre.- El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, otorgará la Orden Nacional "José Matías Delgado" a los seis sacerdotes jesuitas asesinados en 1989, por su contribución a la paz del país y en calidad de desagravio.
Funes dijo que el homenaje tendrá lugar en la Casa Presidencial el próximo 16 de noviembre, cuando se cumplan 20 años de la masacre a manos de militares contra los sacerdotes y catedráticos de la Universidad Centroamericana (UCA.
La Orden Nacional, la máxima distinción otorgada por este país, será entregada por Funes de manera póstuma y simbólica a las familias de las víctimas y de representantes de comunidades pobres donde los académicos trabajaron largo tiempo.
El jefe de Estado, el primero en dar un reconocimiento a los mártires de nacionalidad española y salvadoreña y en reconocer la brutal masacre, reveló que ya comunicó la decisión al rector de la UCA, José María Tojeira.
Tojeira ya hizo lo mismo con los parientes de los sacerdotes asesinados. Los galardones quedarán en depósitos en la UCA, en el centro Monseñor Oscar Arnulfo Romero, donde se exhiben pertenencias del pastor católico asesinado el 24 de marzo de 1980.
La Orden en Grado Primero Gran Cruz Placa de Oro reconocerá los "servicios extraordinarios prestados al país en las áreas de educación, derechos humanos, al combate a la pobreza, a la exclusión social y a la inequidad, a la paz y la democratización del país".
Será la segunda ocasión que se entregue la Orden Nacional en forma póstuma, tras el otorgamiento del reconocimiento al empresario Federico Bloch Macías. Funes manifestó que no sólo busca un reconocimiento por los extraordinarios servicios que los jesuitas prestaron a la nación centroamericana, sino porque fueron "salvadoreños eminentes".
Asimismo, aseguró que es una forma de reconocimiento del gobierno, como "un acto público de desagravio, es decir de reposición moral, por los errores que como Estado se cometieron en el pasado, especialmente en el caso del asesinato de los sacerdotes jesuitas".
Por la matanza de los religiosos, perseguidos por el Ejército porque llamaban al diálogo para terminar la fratricida guerra (1980-1992), se condenó a un grupo de militares como autores materiales, pero sigue sin castigarse a los autores intelectuales de la masacre.
Entre los sacerdotes asesinados figuraban el rector de la UCA, Ignacio Ellacuría, y Segundo Montes. Además perdieron la vida en esa ocasión una menor y su madre quienes eran colaboradores de las víctimas.
La UCA iniciará esta semana una serie de actividades para conmemorar como todos los años el aniversario de la muerte de los jesuitas. (Con información de Notimex/JJJ)