- Utiliza ingeniería genética
- De resultar positivas las pruebas en seres humanos, el ITESM habrá logrado cambiar la industria farmacéutica
El Financiero en línea
Monterrey, 19 de octubre.- El Tecnológico de Monterrey está a un paso de crear una vacuna contra el virus de la influenza A H1N1, utilizando ingeniería genética. Este instituto informó que al día de hoy, cuenta con la patente de una candidata a vacuna contra el virus de la influenza que hasta el momento ha cobrado la vida de 300 personas y 43 mil enfermos y contagiados en México.
De resultar positivas las pruebas en seres humanos, el ITESM habrá logrado cambiar la industria farmacéutica al crear una nueva vacuna por la vía genética que permitirá fabricarse masivamente y a bajo precio.
Colateralmente, el ITESM trabaja en la creación de varios fármacos que servirían como tratamientos para combatir el virus de la influenza A H1N1.
Luego de meses de trabajo, el Tecnológico de Monterrey en conjunto con un grupo multidisciplinario de investigadores del Centro de Biotecnología Femsa anunciaron que en cinco meses estarían preparados para iniciar la producción de una vacuna contra el virus de la influenza A H1N1.
Sería una vacuna de nueva generación y la intención es que sea de bajo costo para producirla, y a su vez, se pueda fabricar en nuestro país de manera masiva.
Martín Hernández, director de la escuela de Biotecnología y Salud del Tecnológico de Monterrey, Mario Álvarez, director del Centro de Biotecnología Femsa y Manuel Zertuche Guerra, director de la división de biotecnología y alimentos de dicho instituto, presidieron una conferencia de prensa donde dieron a conocer los pormenores de las investigaciones sobre diagnóstico, prevención de la influenza A H1N1.
Sin querer echar las "campanas al vuelo", los expertos aclararon que este proceso está en una fase de "candidata a vacuna", por lo que sólo compartieron datos preliminares sin que sean una certeza.
Destacaron que la investigación está en el proceso de concluir su fase preclínica, es decir, de pruebas en animales y podrían arrancar en seis semanas las pruebas en seres humanos, de pasar todos los protocolos establecidos, se estaría teniendo en un plazo no mayor a cinco meses una vacuna contra la influenza A H1N1.
Los investigadores del Tecnológico de Monterrey señalaron que este proceso de pruebas en personas al principio involucraría a unas 20 y se esperaría que al final de cuentas fueran unas mil 500 personas las que participaran en el proceso para validar la seguridad y la efectividad de la alternativa de vacuna que plantea el Tecnológico de Monterrey.
El instituto ha invertido para llevar a cabo esta investigación unos 15 millones de pesos, recursos procedentes de fondos propios (FEMSA-ITESM), y cuenta con el aval de la Secretaría de Salud federal, el Hospital Anderson de Houston y el Jude Children's Research Hospital de Tennessee, Estados Unidos.
Martín Hernández Torre, director de la escuela de Biotecnología y Salud del Tecnológico de Monterrey, explicó que durante el periodo mayo-octubre de este año, el Centro ha encontrado nuevas formas de diagnóstico, vigilancia y prevención de este virus. El conocimiento derivado de los avances logrados en el diagnóstico y vigilancia resultó en el desarrollo de una candidata a vacuna de nueva generación, que resultaría única en su tipo para la prevención del contagio por el virus de la influenza H1N1.
Actualmente, de las cuatro vacunas comerciales que hay en el mundo y que protegen a humanos del virus A/H1N1 apenas han empezado a distribuirse en algunos países, y llegarán a México los primeros lotes a fin de año. Todas estas vacunas se producen usando una tecnología de décadas, que sí bien es segura, también es lenta.
Sin embargo, apuntó que el Tecnológico a diferencia de otras instituciones parte de una "molécula" anti AH1N1, a diferencia del desarrollo de una vacuna tradicional, ésta se realizó masivamente in vitro, en un periodo de 24 horas y su extracción se realizaría en 60 minutos.
"Por lo general para desarrollar las vacunas se utilizan los huevos de gallina, en su interior se reproducen el virus y tarda una semana, para después poder extraer la vacuna en un proceso que dura dos días, poco menos de 48 horas", dijo el experto.
Es una vacuna recombinante. En vez de cultivar en huevos de gallina pedazos del material genético del virus, esta vacuna se basa en una proteína hecha con técnicas de ingeniería genética, señaló Manuel Zertuche, director de la división de biotecnología y alimentos del Tecnológico de Monterrey. (Con información de Finsat/Esther Herrera Cervantes/GCE)