- La sociedad civil ya no se conforma con la marcha del 30 de agosto
- Se requieren recursos pero morales, intelectuales y voluntad política
- Ha sostenido su personal lucha desde el 2005, cuando fue secuestrado su hijo Alberto
El Financiero en línea
México, 25 de agosto.- Organizaciones no gubernamentales advirtieron que colocarán espectaculares en el país para señalar a las autoridades que no cumplen con su tarea de dar seguridad y protección a los mexicanos y que renuncien a sus cargos.
Isabel Miranda de Wallace, cuyo hijo Alberto fue secuestrado en julio de 2005 y cuyo paradero es un enigma, advirtió a EL FINANCIERO EN LÍNEA que la sociedad civil ya no se conformará con una marcha el 30 de agosto, sino que ahora se pondrán metas y objetivos a los funcionarios públicos encargados de proteger a los mexicanos, y si muestran ineptitud o corrupción se les exigirá la renuncia.
Entrevistada en exclusiva en relación con el secuestro de Silvia Vargas Escalera, hija del ex titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), Isabel Miranda aclaró que no ha valido de nada dar recursos millonarios a los encargados de la seguridad pública en el país, ni tampoco más equipo, y que se requieren recursos pero morales, intelectuales y voluntad política.
Isabel Miranda de Wallace, la misma que ha colocado anuncios espectaculares en los que se lee que habrá gratificaciones para quienes informen sobre el paradero de su hijo y sus plagiarios; la que ya ha sido recibida y escuchada por el presidente Felipe Calderón, dice ser la misma que ha denunciado desde hace tres años, al igual que ahora lo hizo Alejandro Martí, empresario a quien los secuestrados mataron su hijo Fernando, que se removiera a los ineptos, que se exigiera la identificación de celulares y que se haga énfasis en el trabajo policíaco.
Sobre el secuestro de la hija de Nelson Vargas, cuya madre hoy imploró, con una manta en plena vía pública, a la piedad de los plagiarios que le devuelvan a su hija, Isabel Miranda de Wallace dijo:
"Me parece desgarrador que las madres estemos llegando a esta situación que tengamos que estarle pidiendo ayuda a los propios secuestradores para que nos ayuden a devolvernos a nuestros hijos.
"Yo estoy igual, continuó, estoy implorando lo mismo y no he tenido resultados por parte de la autoridad, y bueno la autoridad no fue capaz de responder a algo que debió haber hecho, y que era, primero, protegernos, y después de que la secuestraron localizar a quienes la tienen. Está tan desesperada que recurre a las propias personas que tienen a su hija, para decirles por piedad devuélvanmela."
Miranda de Wallace apuntó que está escena es desgarradora, y que "el último escalón como sociedad es tener que acudir a los propios secuestradores para apelar a su bondad, a su ambición, o a lo que sea con tal de que devuelvan a su hija".
Insistió en que la marcha del 30 de agosto será un parteaguas, porque la sociedad civil ya no se conformará con participar en un contingente, sino que ahora exigirá a la autoridad que cumpla con su tarea, que tenga metas y si no puede que renuncie.
Y concluyó: "Vamos a hacer lo necesario para exigir nuestros espacios. No debemos esperar a vivir en carne propia lo que ya vivimos otros, que se nos devuelvan nuestros espacios y que renuncien los que no puedan". (Con la redacción de Gerardo Flores Ledesma y Roberto Santa Cruz)