- Se presentarán del 29 al 31 de julio en el Palacio de Bellas Artes
- Interpretarán música sagrada de Europa y de otras regiones
El Financiero en línea
México, 14 de julio.- Los Niños Cantores de Viena, agrupación creada en 1498 por el Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Maximiliano I de Austria, se presentarán del 29 al 31 de julio en el Palacio de Bellas Artes e interpretarán música sagrada de Europa y de otras regiones.
El coro más conocido y apreciado por el público y la crítica mexicana, a decir de los expertos, asimismo deleitará a los asistentes con obras de Orff, Mozart, Mendelssohn-Bartholdy, Haydn y cantos gregorianos.
Desde hace más de medio milenio (recién acaba de festejar 508 años el pasado 7 de julio), el Coro de los Niños Cantores de Viena ha deleitado a millones de personas de todo el mundo, por su peculiar forma de canto y su sola presencia en las catedrales, palacios o salas de concierto, convirtiéndose en un símbolo de la paz entre los
hombres y las naciones.
El Coro se compone "de doce voces blancas destinado a cubrir musicalmente y a embellecer los oficios religiosos de la Capilla Imperial de Viena", que poco a poco fue transformándose en el centro político, histórico y cultural del imperio.
Tanto los coristas como los músicos provenían en un principio de los Países Bajos, donde el mismo emperador intentó crear un coro similar. En esos años, la moda musical europea se centraba en Italia, lo cual no impidió que el primer director de la Capilla Imperial de Viena: Georg Slatkonia, comenzara a consolidar su reputación.
Quienes ayudaron a acrecentarla fueron los compositores Gluck (1714-1787), creador de la forma moderna de la ópera, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791), Franz Joseph Haydn (1732-1828), Franz Schubert (1797-1828) y Antón Bruckner (1824-1896). Curiosamente éstos tres últimos fueron niños cantores en catedrales distintas.
En 1918 estuvo a punto de desaparecer el Coro de Niños Cantores de Viena, cuando la Casa Imperial de Habsburgo-Lorena llegó a su fin, luego de la conclusión de la Primera Guerra Mundial (1914-1918).
Con ello, la historia del coro dio un giro. En 1924, Joseph Schnitt, quien pudo salvar su trabajo de capellán de la Capilla Imperial de Viena, agrupó a 12 pequeños cantores, provenientes del internado, dado que era la única forma de asegurar un óptimo entrenamiento musical.
Junto a las presentaciones de conciertos, el coro tuvo tanto éxito y buenos augurios, que pronto surgirían tres grupos más, con 24 cantores cada uno.
En poco tiempo se les conoció como el Coro de los Niños Cantores de Viena, cuya misión es doble: ser una institución inseparable de la vida vienesa en las ceremonias religiosas, y representar a Austria en los innumerables conciertos ofrecidos en todos los rincones del mundo.
Actualmente es una institución autónoma y privada, presidida por un comité formado por antiguos miembros del Coro, que dos veces al año preparan audiciones abiertas a todos los niños austríacos con buena voz y especialmente dotados para la música.
Cuando son aceptados, acuden a una escuela preparatoria donde reciben una enseñanza intensiva que abarca teoría y práctica del canto, al mismo tiempo que son instruidos en el estudio de un instrumento musical.
Además del repertorio que integra obras clásicas de todos los tiempos, estilos y países, dicho Coro también interpreta música pop, étnica y world music. (Con información de Notimex)